Moreno Rosado, Eusebio

Eusebio Moreno Rosado

Sacerdote (1920-2012)

Nacimiento: Valdeverdeja (Toledo), 18 de noviembre de 1920
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1941
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 29 de junio de 1950
Defunción: Arévalo, 5 de agosto de 2012

Eusebio nació en el pueblo toledano de Valdeverdeja. Sus padres fueron Sebastián Moreno y Dionisia Rosado. Cursó los primeros estudios en la escuela nacional de su pueblo con buen aprovechamiento. Sintió la llamada salesiana a través del salesiano mártir don Félix González, que después de examinarlo en Talavera de la Reina, lo envió al aspirantado de Carabanchel Alto en 1935. La guerra interrumpió sus estudios, pero los reanudó en Astudillo en 1938, terminando allí su aspirantado y, acabada la contienda, pasó al noviciado de Mohernando en 1940. Hizo la primera profesión religiosa el 16 de agosto de 1941. En el mismo Mohernando cursó los dos años de filosofía y al terminarlos fue enviado a hacer el trienio a Deusto 1943-1946. Ingresó en Carabanchel Alto para hacer teología y fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1950. En estos años sacó el peritaje mercantil y comenzó a estudiar periodismo y, aunque no terminó la carrera, ejerció con gusto de periodista, escribiendo en varios periódicos y revistas.

Como sacerdote ejerció su ministerio en diversas casas: Santander, Zamora, Guadalajara, sobre todo con los cargos de catequista y rector de iglesia. En Santander fue consiliario de los antiguos alumnos. Su salud nunca fue muy buena y por eso tuvo que pasar algunos años en el colegio de El Campello. En la Casa Don Bosco de Madrid, donde estuvo destinado en varias ocasiones, ejerció su labor de periodista colaborando activamente en las revistas Técnica de Apostolado y En Marcha. Escribió algunos libros y folletos de carácter salesiano y misionero para Editorial CCS. Por su gran interés pastoral mantuvo la celebración de una misa en una parroquia próxima. Durante mucho tiempo dio por Radio Nacional diariamente a las seis de la mañana, el pensamiento religioso del día, titulado «Buenos días nos dé Dios».

Era un hombre intelectualmente inquieto que cultivó con asiduidad el estudio y la lectura para mantenerse siempre al día, no solo en cuestiones eclesiales, sino también culturales y sociales. Los últimos años de su estancia en la Casa Don Bosco fue progresivamente perdiendo facultades y llegó un momento que ya no podía valerse por sí mismo. Fue entonces enviado a la casa de enfermos de Carabanchel en 2008 y de allí en 2010, a la residencia Don Felipe Rinaldi de Arévalo, donde falleció el 5 de agosto de 2012, a los 91 años de edad.