Antonio do Muiño Casal
Sacerdote (1887-1965)
Nacimiento: Ganade (Orense), 1 de septiembre de 1887
Profesión religiosa: Sevilla, 7 de diciembre de 1907
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 17 de septiembre de 1915
Defunción: Montilla (Córdoba), 9 de febrero de 1965
Nace en la parroquia de San Bartolomé de Ganade (Orense), zona de Ginzo de Limia, el 1 de septiembre de 1887. Fue novicio franciscano en Padrón, pero la salud no le permitió seguir.
A los 18 años toma parte del primer grupo de gallegos que llega a los salesianos de Andalucía en 1905 de la mano de don Dionisio Ferro. El 7 de diciembre de 1907 profesa como salesiano, siendo don José Chelma su padre maestro. Ya como salesiano, trabaja tres años en las casas de Utrera y de Ronda. Comienza teología siendo asistente de novicios, en San José del Valle, y es ordenado sacerdote en Sevilla el 17 de septiembre de 1915.
Ya sacerdote, en Cádiz estrena su sacerdocio como catequista de los aspirantes. En 1923 es nombrado director de Montilla, donde recibirá a los aspirantes de Cádiz. En 1930 impulsará la construcción de la iglesia de María Auxiliadora.
Es el primer director de Pozoblanco en 1930. Allí conoce a los mártires Bartolomé Blanco, Teresa Cejudo y al párroco Antonio Rodríguez. Por el joven Bartolomé tuvo especial predilección y fue su confesor. En julio de 1936 es encarcelado en Pozoblanco y conducido a diversos lugares de internamiento durante la Guerra Civil: Jaén, Totana (Murcia), Orihuela (Alicante) y Valencia. Con él compartieron cárcel y trabajos Claudio Sánchez, Antonio Sánchez y Luis Parrondo. Escribió sus memorias tituladas: De penal en penal.
En 1939 es liberado y vuelve a Pozoblanco para rehacer esa presencia salesiana. Se le encarga también, por indicación del obispo de Córdoba, la parroquia de Santa Catalina. En 1942 es destinado a Montilla como confesor de los aspirantes, donde permanecerá hasta su muerte acaecida el 9 de febrero de 1965, a los 77 años de edad. Son años de fecunda labor pastoral. Fue nombrado Hijo Adoptivo de la ciudad en sesión celebrada el 12 de abril de 1962.
Fue un buen sacerdote, bondadoso y sonriente.