Ramón Niño Molinos
Sacerdote (1921-1993)
Nacimiento: Guzmán (Burgos), 18 de marzo de 1921
Profesión religiosa: Mohernando (Guadalajara), 16 de agosto de 1942
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 7 de octubre de 1951
Defunción: Santa Inés (Méjico), 3 de marzo de 1993
Nació Ramón en Guzmán, Burgos España el 18 de marzo de 1921. Como deseaba ser sacerdote, ingresó al aspirantado salesiano de Carabanchel Alto, (Madrid) en 1935. Estaba en el aspirantado cuando estalló la Guerra Civil española. Pudo librarse de ser encarcelado y martirizado como lo fueron otros compañeros, por ser joven edad .Terminada la guerra, Ramón volvió al aspirantado y el 13 de agosto inició el noviciado en Mohernando (Guadalajara-España), emitiendo sus votos el 16 de agosto de 1942. Inició seguidamente los estudios de filosofía y pedagogía también en Mohernando. El tirocinio práctico lo realizó en Santander como maestro y aistente de un grupo de aspirantes salesianos, que residían en un chalet anejo al colegio. En 1947 inició el estudió la teología en Carabanchel Alto y fue ordenado de sacerdote el 7 de octubre de 1951, cuando tenía 30 años de edad.
Siempre tuvo deseos de ser misionero y vio cumplido su deseo en 1953, en que fue enviado a México.
Al llegar estuvo unos meses en el colegio salesiano de santa Julia, en la ciudad de México. El mismo año fue nombrado catequista en el instituto Centro América, en Huipulco, al sur de la capital. En 1954 fue enviado a la ciudad de Zamora. Un año después pasó a la ciudad de Guadalajara, siendo enviado al colegio Anáhuac; allí fue prefecto, El año 1956 trabajó en el aspirantado salesiano, de san Pedro Tlaquepaque, cerca de Guadalajara, también como prefecto. Después ejerció su ministerio en otras casas, pero su deseo seguía siendo el de ir a las misiones.
En 1964 la santa sede instituyó la prelatura apostólica de los «mixes» y la confió a los salesianos. La superficie era de unos 10.000 kilómetros cuadrados y la población de casi cien mil habitantes. Don Ramón pidió ir a aquella misión. En 1967 fue nombrado director y párroco en Choapan, donde los salesianos tenían una pobre casa, el templo era antiguo y humilde, como la gente del lugar. Un año después, en 1968, fue trasladado a la parroquia de San Isidro Arenal, en la zona baja y no montañosa, con clima más caliente y húmedo, con más facilidad para viajar. Fue allí director y párroco; con dos salesianos llevaba adelante el trabajo de evangelización y promoción humana en la extensa parroquia que contaba con numerosos pequeños pueblos aún lejanos.
En 1970 fue nombrado director y párroco en la población de Zacatepec Mixes. Con sus 49 años don Ramón se sentía aún joven y su amor al trabajo y al sacrificio lo ayudaban en la misión de acercar a Dios los habitantes de esta población. En el año 1972 pasó a la parroquia de Ayutla, donde estaba la sede de la prelatura mixepolitana. Por eso el trabajo, sin dejar de ser pastoral, era también organizativo y administrativo.
En esos años los misioneros, para dar una educación de mayor calidad, fundaron en el poblado de Matagallinas, cerca de Ayutla, un internado con primaria y secundaria; se inició en 1973. Un año después el P. Niño fue designado consejero escolar, o director de estudios y disciplina. En 1975 fue nombrado director de la comunidad y de la obra. Estuvo en esa obra eminentemente educativa y evangelizadora hasta 1986, en total por 12 años.
En 1987 fue destinado a Juquila mixes, como director y párroco; pero, después de 24 años en las misiones y 70 años de edad, su salud ya no era tan buena, por lo que los superiores, en 1991 prefirieron sacarlo de las misiones y destinarlo a Querétaro, donde, desde 1981 funcionaba un aspirantado para coadjutores. Allí ejercía de prefecto del aspirantado, pero también ayudaba, cuando era requerido para las confesiones, en el colegio salesiano de la capital.
Sin embargo, todos estos años estuvo añorando continuamente volver a las misiones de los mixes.
El año 1992 pudo volver a su querida misión entre los mixes y fue destinado a la parroquia de san Isidro Arenal, en la parte baja. Debido a su edad ya no se le dio ningún cargo, sino se le pidió que ayudara en lo que se pudiera. En 1993 viajó a la ciudad de México para someterse a unos análisis médicos que lo llevaron a una operación quirúrgica. Fue operado con éxito y salió pronto del hospital; sin embargo, mientras se recuperaba en la casa salesiana de Santa Inés, murió a los pies del sagrario el 3 de marzo de 1993 a los 71 años de edad.
Don Ramón era un hombre de pocas palabras y muchos hechos; trabajador y andador incansable; religioso coherente, sacrificado y entregado a la misión salesiana entre los pobres.