Aniceto Orive de la Cruz
Sacerdote (1918-2009)
Nacimiento: Villuerca (Álava), 17 de abril de 1918
Profesión religiosa: Mohernando, 14 de julio de 1935
Ordenación sacerdotal: Madrid, 16 de junio de 1946
Defunción: Arévalo, 30 de enero de 2009
Don Aniceto nació en Villuerca (Álava) el 17 de abril de 1918. A los 11 años salió de su pueblo y, por mediación de una bienhechora, doña Jacoba Pineda, ingresó interno en los salesianos de Pamplona en 1929. En el año 1930 llega a Madrid, al colegio salesiano del Paseo de Extremadura. Allí presenció en 1931, con horror, el intento de incendiar el colegio. En 1934 comenzó el noviciado en Mohernando. Profesó el 14 de julio de 1935. Allí mismo, fue hecho preso junto con otros compañeros y profesores el 26 de julio de 1936. Fue llevado a la cárcel de Guadalajara donde permaneció cinco meses. El mayor peligro lo experimentó a la salida de la misma. Se encontraba en Madrid solo, sin saber a dónde ir ni refugiarse. Escribe él mismo:«Era el 6 de enero de 1937. Anochecido, con todo Madrid a oscuras por los bombardeos nocturnos. Un coche con bandera chilena se paró ante otro compañero y yo. Nos condujeron a la embajada de aquel país hasta el final de la contienda civil». El personaje que los recogió resultó ser el afamado periodista y locutor Boby Deglané, entusiasta de los salesianos.
Terminada la guerra, don Aniceto prosiguió sus estudios de filosofía en Mohernando. De 1940 a 1942 realizó el bienio como clérigo en María Auxiliadora de Salamanca. En noviembre de 1942 hizo su profesión perpetua en el teologado de Carabanchel Alto. Allí cursó los estudios de teología de 1942 a 1946. Y fue ordenado sacerdote el 16 de junio de 1946 por monseñor Eijo y Garay. Después completó estudios civiles de filología románica en la Universidad Complutense de Madrid.
De 1946 a 1954 es destinado a la casa de Atocha como consejero y como prefecto. En 1954 fue enviado de misionero a Cuba, con la encomienda de ecónomo de Camagüey, donde estuvo varios años y presenció la revolución cubana con el desalojo de los salesianos de los colegios.
En 1967, de vuelta a España, fue destinado a la casa de Estrecho como profesor de Historia, Lengua y Literatura. Años más tarde regresó de nuevo a América, a Puerto Rico y Bolivia, donde se le encomendó la gerencia del periódico Presencia, de la ciudad de La Paz, del año 1981 a 1983. No le fueron bien las cosas o no se entendió con el obispo por razones económicas de la gerencia, y regresó a España. A partir de ese año 1983 permaneció de forma estable en Estrecho como profesor. Ya jubilado, y con síntomas de demencia senil, fue trasladado en 2008 a la residencia Felipe Rinaldi de Arévalo, donde falleció el 30 de enero de 2009.