Carlos Plaza Romero
Sacerdote (1936-2026)
Nacimiento: Osorno (Palencia), 31 de julio de 1936
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1952
Ordenación sacerdotal: Madrid, 24 de junio de 1961
Defunción: León, 24 de junio de 2026
Nuestro hermano había nacido el 31 de julio de 1936, en el pueblo palentino de Osorno, cuna también de otras vocaciones salesianas. Sus padres, Leopoldo y Enedina formaron una familia numerosa, con los rasgos propios de las familias castellanas dedicadas a educar a los hijos cristianamente y en el contexto rural. Sus primeros años, que son los años de posguerra, transcurren en el pueblo, educado cristianamente por sus padres y en la escuela de la localidad. Pronto le vemos a Carlos en la vecina casa salesiana de Astudillo para el primer año como aspirante; en los años sucesivos (1947-1951) completa su aspirantado en Arévalo. Se afianza su vocación salesiana en el Noviciado de Mohernando, que culmina con la profesión religiosa el 16 de agosto de 1952.
Después de sus años de Posnoviciado en Guadalajara, Carlos realiza su tirocinio práctico en Madrid-Paseo Extremadura (1954-1957), entregándose a la misión salesiana en sus años jóvenes. Continúa su formación durante cuatro años en el Teologado de la Casa de Madrid-Carabanchel, donde es ordenado sacerdote por Mons. González Arbeláez el 24 de junio de 1961.
Durante su larga vida, Carlos ha trabajado con entrega y responsabilidad en la misión salesiana, tanto en ambiente escolar como en el parroquial. Y, durante seis años, vivió una experiencia misionera en Ecuador (1971-1976), en la escuela agrícola ya cerrada de Paute-Uzhupud.
Carlos Plaza ha desarrollado su entrega pastoral en ambiente parroquial con mucho celo pastoral como párroco en Madrid-Paseo Extremadura (1985-1991) y Puertollano (1991-1997) y como vicario o colaborador parroquial en otras parroquias, especialmente en Madrid-Estrecho, donde estuvo 14 años. Ha vivido muchos años su particular “sacramento de la presencia” en el patio del templo parroquial, donde ha pasado miles de horas, con su alba puesta, atendiendo a quien entraba en el templo, ofreciéndole el sacramento de la Reconciliación, manteniendo abierto el templo. También en el ambiente escuela trabajó como educador que busca el bien de los alumnos, exigiéndoles sus deberes y buscando el orden en la vida colegial.
Otras casas en las que ha desempeñado su entrega salesiana son: Béjar, María Auxiliadora de Salamanca y Guadalajara. Durante el curso 2024-2025, mientras estaba en la casa de Salamanca colaborando en la parroquia fundamentalmente, se vio necesario su traslado a la Casa de Salud de León, donde ha sido tratado con esmero y donde él también ha facilitado la convivencia.
Carlos tenía un carácter animoso y disponible para las responsabilidades que tenía asignadas, cumpliéndolas con puntualidad. Y no le faltaba su toque de ironía y de ingenio. Damos gracias a Dios por la vida de nuestro hermano, por su entrega al Señor en la vida salesiana; y le pedimos, por intercesión de María Auxiliadora en la que Carlos tanto confiaba, que nos bendiga con vocaciones de su talla para continuar la misión salesiana en este nuevo contexto histórico.