Juan Ragull Castro
Coadjutor (1878-1948)
Nacimiento: Vilafranca del Penedès (Barcelona), 9 de mayo de 1878
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 25 de julio de 1922
Defunción: Mataró, 20 de octubre de 1948
Nació el 9 de mayo de 1878 en Vilafranca del Penedès. De joven vivió muchos años en Panamá, México y otros países de Hispanoamérica. Ya adulto, trabajó como empleado en Sarrià (1913-1921); allí conoció a muchos salesianos coadjutores, buenos educadores y expertos profesionales. Aquella vida se ajustaba muy bien a su carácter piadoso y humilde, y pidió ser salesiano. Con 43 años inició el noviciado en Carabanchel Alto, que culminó con la profesión religiosa como coadjutor el 25 de julio de 1922.
Inmediatamente inició su trabajo como cocinero y pintor de brocha gorda en El Campello hasta el incendio de la casa en 1931. Aunque no tenía conocimientos de medicina, fungía de enfermero a las órdenes de los médicos. Era solícito con los muchachos y les entretenía con sus chistes y aventuras americanas.
Luego marchó al colegio de Gerona, donde también ejerció de enfermero. El 23 de julio de 1936, aunque las autoridades se incautaron del colegio convirtiéndolo en asilo de refugiados, permaneció en su puesto de enfermero, esforzándose por remediar el dolor de la gente. Pero, hacia el final de la guerra, fue expulsado por negarse a realizar el mismo trabajo con las mujeres enfermas.
Al terminar la Guerra Civil, fue destinado como enfermero a Mataró (1939-1948). Cinco meses antes de morir, hubo que amputarle una pierna para impedir una gangrena inminente. Tras la intervención quirúrgica, estas fueron sus primeras palabras: «¿Qué tal ha salido el trabajo de carpintería? ¿Ha habido muchas virutas?». Aunque sabía su grave situación, miraba la muerte con serenidad, persuadido de que el fin de sus días era el principio de la eternidad que esperaba. Falleció el 20 de octubre de 1948, a los 70 años de edad.
Por su gran estatura y delgadez, parecía el prototipo de Don Quijote. Hablaba con notable acento sudamericano a pesar de su origen catalán. El señor Ragull era un hombre sencillo y bondadoso.