Rey Vidal, Manuel

Manuel Rey Vidal

Coadjutor (1940-2025)

Nacimiento: Maceda (Ourense), 6 de febrero de 1940
Profesión religiosa: Astudillo, 16 de agosto de 1958
Defunción: A Coruña, 16 de diciembre de 2025

Manuel, por el tono de su personalidad cercana conocido como Manolo, nació el 6 de febrero de 1940 en la villa orensana de Maceda, en el seno de una familia sencilla de esas tierras, tan ricas en valores humanos y cristianos. A los pocos días, el 18 de febrero, fue bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro, figurando como padrino su hermano Eloy, que más tarde sería salesiano sacerdote en la antigua Inspectoría de León. Sus padres Francisco y Basilisa sacaron adelante la familia numerosa que formaron, dando a sus hijos el cariño, la confianza, el sentido de responsabilidad, los bienes básicos en épocas de carestía y la fe cristiana que les caracterizó.

El itinerario de Manolo en la vida salesiana ha estado marcado por la sencillez, cercanía y servicialidad. Contagiado por su hermano Eloy en el amor a Don Bosco y al carisma salesiano, después de su infancia en el pueblo, Manolo pasa por las casas de Cambados, Arévalo y Madrid-San Fernando antes de ingresar en el noviciado, que realiza en Astudillo, culminándolo con la primera profesión el 16 de agosto de 1958. En estos primeros años ya se mostraba como persona sencilla, cercana, piadosa, con buen carácter; son rasgos asimilados en el ambiente familiar de la infancia y que le han caracterizado en los diversos lugares por donde ha pasado en la vida salesiana.

Después de la profesión, continuó en Astudillo hasta que fue destinado a Coruña Calvo Sotelo (1961-1967). Allí se fue curtiendo en el espíritu salesiano. Más tarde continuó sus estudios de formación profesional de Mecánica en La Almunia de Doña Godina, donde había una casa de cualificación profesional de salesianos coadjutores.

Manolo siempre se mostró disponible y servicial ante las obediencias que se le proponían. Las casas que pueden dar testimonio de su entrega vocacional y su trabajo son: Coruña-Calvo Sotelo, Zamora, León- Centro Don Bosco, Villagarcía, La Robla, Villamuriel, Lugo y Coruña-San Juan Bosco.

Y en todas esas casas demostró su interés por colaborar y atender a las necesidades de los salesianos, de los seglares y de los jóvenes. Durante años asumió el cargo sacrificado de administrador, que exige estar atentos a las necesidades de las obras y las personas, de modo que pueda realizarse la acción educativo-pastoral. En los últimos años, ya sin cargos ni responsabilidades, se mostró igualmente servicial, presente en los diversos ambientes de la casa salesiana de Coruña, hasta el último día con sus 85 años. Sin darse importancia ni desear reconocimientos, Manolo ha estado arrimando el hombro en las casas donde ha estado destinado, con su peculiar estilo, cercanía y sencillez.

En la tarde del 16 de diciembre de 2025, sin síntomas extraordinarios y preocupantes de enfermedad, después de sentir una indisposición, expiró cuando el director y algún salesiano estaban preparándole para ir al médico. Confiamos en que haya escuchado ya las palabras consoladoras de Jesús: “siervo fiel y cumplidor, pasa al banquete de tu Señor”.

Agradecemos al Señor la vida de nuestro hermano Manolo, su entrega al carisma salesiano, su testimonio de salesiano coadjutor, su amor a Don Bosco y a María Auxiliadora, su disposición servicial para las comunidades y la misión salesiana. Pedimos que siga bendiciéndonos con salesianos como Manolo y que a él lo acoja con los brazos abiertos en su casa, como a hijo que se dedica a los proyectos del Padre.