Saiz Asturias, Leandro

Leandro Saiz Asturias

Sacerdote (1914-1999)

Nacimiento: Ubierna (Burgos), 1 de abril de 1914
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1932
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 19 de junio de 1943
Defunción: Martí-Codolar, 7 de enero de 1999

Nació Leandro en el pueblecito burgalés de Ubierna. Sus padres, Daniel y Obdulia, tuvieron siete hijos, de los cuales dos se hicieron sacerdotes salesianos: Fortunato y Leandro. Hermano de su padre era don Enrique Saiz, cabeza del grupo de los beatos mártires de la inspectoría céltica.

Con el ejemplo de su tío y de su hermano, Leandro se decide por la vocación salesiana e ingresa en el aspirantado del Paseo de Extremadura en 1927. Novicio en Mohernando, profesa el 16 de agosto de 1932 y continúa allí los estudios de filosofía. Simultanea el tirocinio con el servicio militar en Atocha y Carabanchel Alto.

Le sorprendió la Guerra Civil haciendo ejercicios en Mohernando. Llevado a la cárcel de Guadalajara junto a otros salesianos, es puesto en libertad y asignado al manicomio. Debido al incremento de bombardeos sobre Guadalajara y la cercanía del frente, el manicomio es trasladado a Sacedón. El director del mismo, Eduardo Varela, junto con su esposa trataron magníficamente a Leandro, que les quedará eternamente agradecido y les escogerá como padrinos de su ordenación.

Al acabar la guerra, Leandro hace su tercer año de tirocinio en Béjar. Estudia teología en Carabanchel Alto y es ordenado el 19 de junio de 1943. Celebra la primera misa en su pueblo el día 27 de junio casando también ese mismo día a su hermana Nemesia.

Es profesor y consejero en Salamanca-María Auxiliadora, Béjar y La Coruña. En 1951 obtiene la licenciatura de Historia en Madrid. Durante un año es catequista en Santander y en 1952 es destinado al Paseo de Extremadura. En esta casa vivirá prácticamente el resto de su vida, salvo algún pequeño paréntesis en Salamanca y Atocha, y los años de su enfermedad final en Barcelona, donde fallece el 7 de enero de 1999, a los 84 años de edad.

En el Paseo de Extremadura desplegará sus dotes de educador, sabio, racional y exigente; y de sacerdote entregado a las labores pastorales de predicación, animación y colaboración en la parroquia.