Rafael Tormo García
Sacerdote (1881-1964)
Nacimiento: Pozoblanco (Córdoba), 1 de febrero de 1881
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 20 de noviembre de 1898
Ordenación sacerdotal: Ciudad Rodrigo, 24 de septiembre de 1904
Defunción: Utrera, 28 de junio de 1964
Nació en la villa cordobesa de Pozoblanco, el 1 de febrero de 1881. Durante cuatro años (1893-1897) estudió bachillerato en Utrera. Concluido el bachillerato, marchó a Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) a hacer el noviciado coronado con la profesión perpetua el 20 de noviembre de 1898, y cursar los estudios de filosofía. Realizado el trienio en Sarrià y en Santander, pasa a Salamanca, donde compaginará el estudio de la teología con el de letras, hasta recibir la ordenación sacerdotal en Ciudad Rodrigo el 24 de septiembre de 1904, y al año siguiente la licenciatura en Filosofía y Letras por la universidad salmantina, que contaba entre sus profesores a don Miguel de Unamuno.
En 1905 la familia del joven salesiano Rafael ofreció a don Pedro Ricaldone, entonces inspector y enfermo, su casa natal, en la que por dos meses se estuvo reponiendo de sus achaques.
De Salamanca pasó a Utrera, en la que trabajó durante 10 años, primero como consejero y luego como administrador. Durante el curso 1915-1916 fue nombrado director de Salamanca y desempeñó después el cargo de administrador siete años en las casas de Montilla, Córdoba y Sevilla-Santísima Trinidad.
En 1923 parte para la India. Apenas llegado, se pone enseguida a estudiar las lenguas bengalí e inglesa, que en poco tiempo dominó, iniciando la labor apostólica en su vasta misión de Badarpur, un importante nudo ferroviario que albergaba a un buen número de católicos de lengua inglesa. Fue el apóstol de aquellos lugares, sin miedo a los muchos peligros que le acompañaban: fieras, enfermedades, calor sofocante durante ocho meses y lluvias torrenciales durante los cuatro restantes. Ayudó a sus parroquianos pobres, preocupándose de la educación de sus hijos. Trabajó allí seis años y, cuando en un reajuste de diócesis aquel distrito pasó a los padres canadienses de la Sta. Cruz, regresó a España en 1929. Con su carácter, siempre jovial y campechano, se había ganado el corazón de sus feligreses. Continuaría desde España interesándose por la misión y enviando las limosnas que recogía.
De vuelta en España, es enviado abrir la casa de Fuentes de Andalucía, retornando en 1931, siempre como prefecto, a su querida Utrera, que solo abandonará para dirigir la casa de Alcalá de Guadaíra durante los años 1935-1939. En esta fecha recibe el último destino: profesor y confesor en Utrera.
Jovial, risueño, comunicativo… Era la delicia de la comunidad. Disfrutaba con la comunicación de sus experiencias misioneras. Hombre culto, leído y disciplinado, siempre puntual a las prácticas de piedad y demás actos de comunidad, su devoción favorita fue el Santo Rosario.
En 1955 celebró las Bodas de Oro Sacerdotales entre el afecto y el cariño de toda la Familia Salesiana.
Murió en Utrera, el 28 de junio de 1964, a los 83 años. Era el primer sacerdote antiguo alumno de esa casa.