Egidio Viganò
Sacerdote (1920-1995)
Nacimiento: Sondrio (Lombardía-Italia), 29 de junio de 1920
Profesión religiosa: Montodine (Italia), 1936
Ordenación sacerdotal: Santiago de Chile, 31 de mayo de 1947
Defunción: Roma, 23 de junio de 1995
Egidio Viganó nació en Sondrio (Lombardía – Italia), el 29 de junio de 1920. Era el octavo hijo de Franceso Viganó y María Enrichetta Cattaneo. En 1926 empezó sus estudios en una escuela oficial de Sondrio y después ingresa en el Oratorio Salesiano de esa misma ciudad en donde entraría en contacto con el carisma de Don Bosco.
En 1929 Don Bosco es beatificado y María Enrichetta, su madre, hace un peregrinaje a Turín para la ocasión, lo que la deja profundamente impresionada del amor y la devoción al santo educador, afecto que comunicaría a sus hijos. En 1932 el joven Egidio ingresa al aspirantado salesiano de Chieri y en 1935 al noviciado salesiano de Montodine para tomar la sotana en Sondrio posteriormente. La profesión religiosa la hace en Montodine al año siguiente y estudia la filosofía hasta 1939 en Foglizzo.
Pero su vida tendría que ver con el Nuevo Mundo cuando parte para las misiones como seminarista en 1939 para Chile, a la edad de 19 años de edad. Es profesor en el Aspirantado de Macul y entre 1941 y 1943 profesor en Gratitud Nacional de Santiago. Posteriormente adelanta sus estudios de teología en la Pontificia Universidad Católica de Chile, mientras es catequista en La Gratitud Nacional.
El 31 de mayo de 1947 es ordenado sacerdote y es nombrado como profesor de teología dogmática en la Universidad Católica en 1949. En 1961 viaja a hacer algunos estudios en Roma con una beca de la universidad chilena y regresa a su patria adoptiva en 1962 como director del estudiantado salesiano de Santiago.
Como Rector Mayor y dado el largo periodo de su gobierno (18 años), Don Viganó vivió numerosos acontecimientos de la historia de la Congregación Salesiana y de la Iglesia.
Su ascenso a dicho cargo como sucesor de Don Bosco comenzó con su participación en las sesiones del Concilio Vaticano II entre 1962 y 1965, lo que lo acercó grandemente al corazón de la Iglesia católica contemporánea. En 1968 es provincial de Chile y presidente de la Conferencia de Superiores Mayores religiosos de ese país. También participa en la Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Medellín, Colombia en ese mismo año.
El 15 de diciembre de 1977 es elegido Rector Mayor de los Salesianos y en 1978 se convierte en Gran Canciller de la Universidad Pontificia Salesiana y miembro del CELAM.
Don Viganó fue uno de los superiores religiosos más cercano al pontificado de Juan Pablo II y por ello fue nominado por el Papa como miembro del [[sínodo de los obispos]] sobre la familia en 1980. En 1983 es nombrado presidente de la Unión de Superiores Generales en Roma.
Durante su rectorado tuvo lugar la beatificación de Monseñor Luis Versiglia y el padre Calixto Caravario, los primeros mártires salesianos sacrificados en China. El Papa Juan Pablo II los beatificó en 1984. Ese mismo año es reelegido rector mayor de los salesianos el 15 de mayo. En 1986 tiene el honor de predicar los ejercicios espirituales al Papa y a la Curia Romana.
En 1987 visita la China en donde se reúne con los hermanos dispersos.
1988 fue un año apoteósico para la Congregación Salesiana por el centenario de la muerte de Don Bosco (1888). Entre uno de los principales eventos fue la visita del Papa Juan Pablo II al Colle Don Bosco, el lugar en donde nació y creció el santo. El Papa proclamó entonces el lugar como «monte de las bienaventuranzas juveniles», beatificó a Laura Vicuña y le dio el título a Don Bosco de Padre, Maestro y Amigo de los jóvenes».
En 1990 Don Viganó es reelegido por tercer vez rector mayor y en ese año el Papa beatifica a Don Rinaldi. Al año siguiente Don Viganó participa en el sínodo para América Latina en República Dominicana como invitado del Papa. En 1993 inaugura el Instituto de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Pontificia Salesiana. En 1994 el Papa beatifica a Magdalena Morano.
Cuando Don Viganó falleció en Roma el 23 de junio de 1995, recibió honores de Estado en su patria americana, Chile. Su vida en Suramérica moldearía además el estilo de su teología, área en la cual se destacaría no sólo dentro de la Congregación, sino dentro de la Iglesia en general, atento a la realidad de los países en vías de desarrollo o en medio de la pobreza. Don Viganó participó activamente en notables acontecimientos eclesiales mundiales y muy especialmente en aquellos relacionados con Latinoamérica (Conferencia Episcopal Latinoamericana de Medellín y Puebla) y Europa a través de varios sínodos.