Rodríguez Tallón, Antonio

Antonio Rodríguez Tallón

Sacerdote (1940-2022)

Nacimiento: Santa Fe (Granada), 4 de julio de 1940
Profesión religiosa: San José del Valle (Cádiz), 16 de agosto de 1956
Ordenación sacerdotal: Sanlúcar la Mayor, 26 de marzo de 1966
Defunción: Úbeda (Jaén), 26 de diciembre de 2022

Don Antonio nació en Santa Fe (Granada), el 4 de julio de 1940. Hizo el noviciado en San José del Valle (Cádiz), donde profesó el 16 de agosto de 1956. Estudió la filosofía en Utrera-Consolación (1956-1957) y en San José del Valle (1957-1959). Después del tirocinio en Córdoba (1959-1962) cursó sus estudios de teología en Posadas (1962-1963) y en Sanlúcar la Mayor (1963-1966), donde recibió la ordenación presbiteral el 26 de marzo de 1966 de manos de Mons. José María Bueno Monreal.

Desde entonces ha venido desarrollando su labor pastoral en Granada (1966-1967); Priego de Córdoba (1967-1972), Santa Cruz de Tenerife (1972-1976), Córdoba-Don Rinaldi (1976-1978), Córdoba-Casa Inspectorial, donde formó parte del equipo de pastoral juvenil de la diócesis desde 1978 a 1984. En 1984 fue nombrado inspector de la inspectoría de Córdoba. En 1990 fue elegido Superior Regional para la Región Ibérica. Durante el sexenio que duró en el cargo visitó todas las casas y habló con todos los hermanos de la Región Ibérica, dejando en todos un grato recuerdo por su amabilidad y su paternal acogida. Terminado el sexenio, dejó de ser Consejero Regional para la Región Ibérica y fue elegido Regional de África y Madagascar, cargo que ocupó hasta 2002. Tuvo así ocasión de conocer a fondo los muchos e importantes problemas que existen en la extensa, compleja y prometedora región africana. Se interesó mucho por la formación de las vocaciones nativas. No abandonó África al terminar su mandato, sino que se quedó en Mozambique, primero en Maputo-San José de Lhang-Mozambique (2002-1015), después en Matola-Mozambique (2015-2016) y finalmente en Naamacha-Mozambique (2016-2019). Ya bastante deteriorado de salud, regresó a España. Estuvo unos meses en Málaga (octubre de 2019), pasó después a Sevilla-Triana (2019-2021), y finalmente fue a parar a Úbeda, donde ha permanecido hasta el día de su fallecimiento.

Don Antonio fue un salesiano de gran fe, entusiasta de su vocación, emprendedor en los importantes cargos que la obediencia le confió y un gran trabajador. A esto unía una disponibilidad total de su persona, un trato amable y una ejemplaridad en el cumplimiento de su vocación.

Murió inesperadamente el día 26 de diciembre, después de haber celebrado su última Navidad en la tierra, para unirse definitivamente a Cristo en la eterna navidad del cielo.

Había cumplido 82 años de edad, 66 de salesiano y 56 de sacerdote.