Elvira Primero, Alicio Amador

Alicio Amador Elvira Primero

Sacerdote (1933-2001)

Nacimiento: Vegas de Domingo Rey (Salamanca), 30 de abril de 1933
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1951
Ordenación sacerdotal: Turín, 11 de febrero de 1963
Defunción: Barcelona, 19 de enero de 2001

Alicio nace en Vegas de Domingo Rey, pedanía de la localidad salmantina de Agalla, el 30 de abril de 1933. Era el hijo mayor de Luis y Margarita, padres de una familia numerosa.

En 1946, a los 13 años, se va con un grupo de compañeros al aspirantado salesiano de Antequera, donde pasa un curso. De allí pasa a Montilla, que vive momentos de entusiasmo vocacional debido al cincuentenario y a la coronación canónica de María Auxiliadora (1947-1950).

En 1950 entra en el noviciado de San José del Valle, donde emite sus primeros votos el 16 de agosto de 1951. Sus estudios filosóficos los realiza en el estudiantado de Consolación de Utrera, de forma brillante (1951-1953).

El tirocinio práctico lo hace en el colegio salesiano de La Orotava. Su inteligencia despierta hace que lo envíen a realizar la licenciatura en Filosofía al estudiantado de Rebaudengo (Turín) durante un bienio (1957-1959). Enlaza con los estudios teológicos en la comunidad de la Crocetta de Turín, donde termina con la ordenación sacerdotal, el 11 de febrero de 1963 y la licenciatura en Teología (1959-1963).

Su ideal lo llama a pedir ir a las misiones, pero las necesidades de la inspectoría lo envían como profesor de teología y administrador a la casa de formación de Sanlúcar La Mayor (1962-1966). En 1966 es trasladado igualmente como profesor y administrador al estudiantado filosófico de Priego de Córdoba (1966-1971). Los alumnos lo apreciaban por su cercanía, su talante abierto y su capacidad de trabajo.

Pasa un curso en Granada (1971-1972) en la comunidad de teólogos. Es enviado después a La Orotava para dedicarse a la parroquia de la Perdoma, confiada a los salesianos (1972-1974).

El 14 de abril de 1974 pide al Rector Mayor ir a trabajar en las misiones salesianas y es enviado a la prelatura apostólica del Ariari, en el corazón de la selva colombiana. Durante 22 años trabaja en estas tierras de misión entre los más pobres y necesitados (1974-1996). La tensión de esos años entre campesinos, colonos, guerrilleros, narcos, sicarios y paramilitares es grande y hace mella en él.

Vuelve en 1996 cansado y destrozado física y psicológicamente. Son cuatro años duros y difíciles, atrapado por una depresión brutal. Su carácter se hace cada vez más taciturno e impenetrable y su falta de autoestima personal lo lleva a momentos de desesperación. Sufre problemas de salud, pero sobre todo de depresión. Sus hermanos lo acompañan a Montornés del Vallés (Barcelona) para someterlo a diversas terapias, pero no dan el resultado esperado.

Ante los continuos dolores de cabeza, es operado de una hernia cervical, pero fallece el 19 de enero de 2001, a los 67 años de edad.

Era un hermano de gran inteligencia, de cierta anarquía personal, pero de grandes dotes y habilidades materiales para todo: albañilería, carpintería, las labores del campo… Fue un buen sacerdote y un gran misionero.