González Lázaro, Francisco Javier

Francisco Javier González Lázaro

Sacerdote (1954-1994)

Nacimiento: Cabañes de Esgueva (Burgos), 12 de junio de 1954
Profesión religiosa: Logroño, 31 de julio de 1973
Ordenación sacerdotal: Vitoria-Gasteiz, 25 de junio de 1983
Defunción: Amurrio (Álava), 11 de julio de 1994

Los primeros pasos de Javier en la vida salesiana comenzaron en agosto de 1966, cuando decidió participar en los llamados cursillos vocacionales. El 26 de septiembre del mismo año empezó el aspirantado en El Royo (Soria). Hizo el noviciado en Logroño, donde profesó el 31 de julio de 1973.

Se dedicó después, seria y metódicamente al estudio y al otro gran apoyo de su vida: su vivencia de fe.

Del noviciado pasó a Guadalajara, como alumno de COU. Después de los años de filosofía, pasó el período de trienio entre Urnieta y Santander, en esta última casa con los prenovicios. En esta época resaltaba su incapacidad para decir no en el trabajo, su sentido de la responsabilidad y de sacrificio, su aplomo y serenidad de ánimo.

Los años de teología lo llevaron a confrontar sus años vividos con el proyecto al que se sabía llamado. En Vitoria-Gasteiz, comienza a crear, con otros hermanos, el Club Samaniego. Formaba equipo con facilidad, era incondicional, prefiriendo, eso sí, trabajar en segundo plano. Adquiere un peso particular, en estos años, su modo de ver su vocación salesiana en la convivencia con los muchachos en el tiempo libre. Los estudios y trabajos de este perídodo hacen madurar su alma de pastor, su misión de educador y su entrega a los muchachos.

Destinado a la casa de Cruces-Barakaldo, su dedicación al club juvenil fue testigo de su actividad y espíritu de inventiva sorprendente. Al terminar sus estudios de Pedagogía, fue destinado a la casa de Logroño. En esta misma casa, como director, fue un animador silencioso, de servicio exquisito, siempre en su puesto, justo en el momento que hacía falta. Su estilo estaba sazonado con intervenciones alegres y agudas.

De nuevo se le ofreció un destino muy comprometido: Santander. Dios lo llamó preparado con la maleta a punto. Una tarde, mientras iba de camino para asistir al funeral de don Estanislao Bochenek, en Deusto, un accidente, a la bajada del puerto de Altube, acabó con su vida y con las muchas esperanzas puestas en él. Era el día 11 de julio de 1994 y tenía 40 años de edad.