Espinosa Sierra, Antonio

Antonio Espinosa Sierra

Sacerdote (1893-1975)

Nacimiento: Noalla (Orense), 15 de diciembre de 1893
Profesión religiosa: San José del Valle, 3 de noviembre de 1911
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 18 de diciembre de 1920
Defunción: Sevilla, 4 de diciembre de 1975

Antonio nació en el pueblecito orensano de Noalla el 15 de diciembre de 1893. En 1906 macha al aspirantado de Écija, probablemente animado por los salesianos hermanos Ferro.

En 1910 ingresa en el noviciado de San José del Valle, donde emite sus primeros votos el 3 de noviembre de 1911 y realiza sus estudios de filosofía.

El tirocinio práctico lo hace en Montilla y Málaga, al mismo tiempo que el servicio militar. Más tarde cursa los estudios de teología en Sevilla, simultaneados con el trabajo en el colegio y oratorio de la Trinidad.

Recibe la ordenación presbiteral en Sevilla el 18 de diciembre de 1920.

Comienza a desarrollar su apostolado sacerdotal en las casas de Málaga como catequista. Es destinado después a Las Palmas de Gran Canaria, donde fue catequista de 1925 a 1926, administrador de 1926 a 1930 y director en su primera etapa de 1931 a 1939, tras un año de director en la localidad sevillana de Carmona (1930-1931). Es el período de dirección más largo de las Palmas, y muy fecundo, pese a las muchas dificultades.

De 1939 a 1947 es director de las casas de Trinidad de Sevilla y de Algeciras. En 1947 comienza su presencia salesiana en Tenerife (1947-1954), una obra de niños abandonados y en dificultad, en colaboración con el cabildo insular.

En 1954 se le confían los comienzos del estudiantado teológico de Posadas, en el que crea un buen clima entre los estudiantes de las dos nuevas inspectorías del sur, y se abre al pueblo con su conocido don de gentes.

En 1957 es nombrado primer delegado inspectorial de cooperadores, una misión nueva que él tomó con ilusión, pero que apenas pudo desarrollar. Venía sufriendo unos males de próstata y se sometió a una intervención quirúrgica en Sevilla. La operación se complicó y falleció en el mismo quirófano el 4 de diciembre de 1975, a punto de cumplir 82 años.

Fue un modelo sacerdotal y ejemplo de vida. Las islas de Gran Canaria y Tenerife fueron testigos de su celo pastoral y su gran devoción a María Auxiliadora.