Rafael Alfaro Alfaro
Sacerdote (1930-2014)
Nacimiento: El Cañavate (Cuenca), 6 de febrero de 1930
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1946
Ordenación sacerdotal: Córdoba, 23 de junio de 1957
Defunción: Granada, 23 de marzo de 2014
Rafael nació en el pueblecito conquense de la Mancha Alta, llamado El Cañavate, el 6 de febrero de 1930, único varón de cuatro hermanos. Sus padres fueron Teófilo, agricultor con alguna propiedad, y Eulalia, ama de casa.
Un tío suyo, sacerdote en el cercano pueblo de San Clemente, lo puso en contacto con los salesianos de Andalucía. En 1941 marchó al sur para comenzar el aspirantado, en Antequera y en Montilla. El curso 1945-1946 lo pasa en San José del Valle haciendo el noviciado. Su primera profesión la celebra el 16 de agosto de 1946. Cursa los estudios de filosofía en el estudiantado de Consolación, en Utrera.
Ya como tirocinante, hace cinco cursos: cuatro como asistente de aspirantes en Montilla y uno en Alcalá de Guadaíra, en donde el 29 de junio de 1954 realiza su profesión perpetua. Estudia los cursos de teología en Posadas y al final de los mismos es ordenado sacerdote el 23 de junio de 1957 en la catedral de Córdoba.
Comienza como joven sacerdote una nueva etapa de su vida: la misionera. Desde el puerto de Barcelona embarca camino de El Salvador, donde vive de 1957 a 1964. Llega en un momento difícil, la Guerra Civil desangra el país. En medio de este ambiente, enseña filosofía y literatura española en el instituto internacional Don Rua de la capital, San Salvador; estudia música, escribe poesía y recibe el premio nacional de poesía de El Salvador, por la obra El Alma de la Fuente.
En 1964 es trasladado a Costa Rica como director del Colegio Don Bosco de San José. Allí atiende a un buen número de alumnos de clases populares y necesitadas, imparte conferencias de literatura española en el instituto costarricense de cultura hispánica y en la universidad. Una enfermedad tropical contraída en tierras americanas hace que vuelva, para su mejor tratamiento, a la capital de España en 1967.
De 1967 a 1996 vivirá en Madrid desarrollando una intensa vida de divulgación cultural y editorial. Conoce y frecuenta círculos culturales de poetas, escritores, periodistas, músicos de la capital y los numerosos actos culturales que en ellos se desarrollan. Se le encarga la sección de poesía de la revista Reseña, es miembro fundador de la Real Academia de Artes y Letras de Cuenca, pregonero de muchas ciudades y mantenedor literario de numerosos certámenes. Aprovecha para estudiar periodismo y obtiene la licenciatura en Ciencias de la Información. Será profesor en la escuela universitaria Don Bosco de Madrid. En 1988 vuelve a Centroamérica para predicar y visitar numerosas comunidades salesianas. En 1990-1996 es nombrado director de Editorial CCS y de la Casa Don Bosco de Madrid. Publica en este período dos libros en prosa de temática salesiana: Don Bosco: cartas a los niños de todas las edades y Con Don Bosco de la mano.
En el curso 1996-1997 es destinado como director y párroco a la comunidad salesiana de Jaén, al mismo tiempo que sigue participando de los ambientes culturales de la ciudad. Aquí le realizan la extirpación total del colon.
En 2000 es enviado al teologado de Sevilla, donde sigue en contacto con los ambientes poéticos, especialmente del Ateneo sevillano y de personas relevantes en el mundo de las letras. En 2002 es destinado como vicario de la parroquia de San Agustín de Linares. Tras la retirada de la comunidad de esta localidad en 2005, se traslada como ecónomo a la comunidad salesiana de Granada.
El viernes 21 de marzo de 2014 sufrió un infarto progresivo con varias paradas cardíacas, pudo confesarse y hubo de ser trasladado a la UCI urgentemente. A las 10 horas del domingo 23 de marzo de 2014, falleció, a los 84 años, 67 de salesiano y 56 de sacerdote. Se encuentra enterrado en el cementerio San José de Granada.
Rafael Alfaro, además de poseer una enorme producción periodística de más de 50 años de profesión sobre temas culturales, sociales y religiosos, ejerció la crítica literaria en el diario madrileño YA, y en diversas revistas, como Poesía Hispánica, Don Bosco en España, La Estafeta Literaria y especialmente, hasta sus últimos días, en Reseña. Publicó unos 40 libros educativos, pedagógicos, de orientación juvenil, sobre su experiencia salesiana en Hispanoamérica y, sobre todo, de poesía. Su obra literaria está presente en gran número de antologías. Su obra poética dispersa se encuentra todavía por recopilar, mientras que sus libros fundamentales se hallan recogidos en las dos antologías editadas: Escondida senda y Mi fe de vida. En su obra póstuma, El vuelo detenido, aparece la lista de sus principales escritos. Su obra poética fue distinguida por numerosos premios literarios en España y en Hispanoamérica. Es autor también de libros sobre temas salesianos.