Jesús Benigno Burgos Sanz
Sacerdote (1946-1999)
Nacimiento: Barakaldo, 21 de mayo de 1946
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1962
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 2 de abril de 1972
Defunción: Bilbao, 2 de abril de 1999
Jesús vio nacer su vocación salesiana en el colegio de Barakaldo. De allí salió para hacer el aspirantado en las casas de formación de Zuazo de Cuartango y Arévalo.
Profesó en Mohernando el 16 de agosto de 1962, continuó su formación en Guadalajara y el tirocinio práctico en el aspirantado de Zuazo de Cuartango. Los cursos de teología los llevó a cabo en Salamanca, donde recibió la ordenación sacerdotal el 2 de abril de 1972.
Fue consejero en Zuazo de Cuartango y Urnieta, y asistente de novicios en Logroño desde 1974 a 1976, año en que pasó a Deusto y sirvió como capellán militar en 1977. Aprovechó este tiempo, en Burgos, para estudiar historia, que completará en la Universidad de Navarra, al tiempo que colaboraba en las escuelas nocturnas y animaba la Asociación de Antiguos Alumnos.
Estuvo un año de catequista en Santander (1982), al año siguiente fue nombrado director del colegio de Urnieta y en 1988, director del colegio María Auxiliadora de Deusto. Tres años estuvo al frente de la librería que la inspectoría tenía en Bilbao. Volvió a Santander como profesor en el año 1994.
Al principio del curso 1998-1999, creyendo que desde el colegio de Deusto podría atender más de cerca a su madre en el momento en que, por lo avanzado de la edad, podría necesitarlo, pidió su traslado a Deusto. No imaginaba que iba a ser él quien necesitaría la proximidad de su familia. En efecto, al poco de llegar a Deusto cayó muy pronto enfermo y murió en abril de 1999. Tenía 53 años de edad.
Don Jesús tuvo siempre interés por estar al día en su trabajo. Lo dicen los diplomas de asistencia a cursillos de formación y puesta al día. Le gustó la informática y ejerció como radioaficionado. En esta actividad fue uno de los primeros en el afán apostólico de mantener comunicación frecuente con los hermanos misioneros, en tiempos en que internet aún no se había implantado. En los primeros tiempos, impartió como profesor el primer cursillo sobre informática a los salesianos de la inspectoría en Deusto.
El señor inspector, don Isaac Díez, hizo alusión a esta actividad de Jesús, el día de su funeral: «Hace ya tres meses que el equipo de radioaficionado no contesta… Las conexiones diarias con Kandi en el Benín, enmudecieron… Jesús, enfermo, no podía establecer el puente… Hoy, al morir, entabla con todos nosotros una nueva frecuencia diferente… Compartió ya la muerte con el Señor Jesús, y a través de Él está en frecuencia resucitada para siempre… Ha iniciado la conexión definitiva: ¡La Vida resucitada en Dios!».