Carreño Hernández, Leovigildo

Leovigildo Carreño Hernández

Sacerdote (1930-2018)

Nacimiento: Fuenteguinaldo (Salamanca), 1 de diciembre de 1930
Profesión religiosa: San José del Valle (Cádiz), 16 de agosto de 1949
Ordenación sacerdotal: Córdoba, 22 de junio de 1958
Defunción: Sevilla, 24 de enero de 2018

Nace en Fuenteguinaldo (Salamanca) el 1 de diciembre de 1930. Sus padres fueron Vicente y Obdulia. Fue el octavo de nueve hermanos. Era un niño bueno y sus destrezas para los trabajos del campo no eran su fuerte. Su tío, Vicente Carreño, y su primo, Serafin García, lo animaron a irse a los salesianos.

Hace el noviciado en San José del Valle, donde profesa el 16 de agosto de 1949. Estudia filosofía en Utrera-Consolación (1949-1951). Después del tirocinio en La Orotava (1951-1954), donde al finalizar hizo su profesión perpetua, cursa sus estudios de teología en Posadas (1954-1958). La ordenación de presbítero la recibió en Córdoba el 22 de junio de 1958.

Desde entonces desarrolla su labor pastoral en Sevilla-RUS (1958-1959); en el colegio de Atocha (1959-1965) como estudiante de ingeniería superior; en La Almunia de Doña Godina (1965-1966); en la Universidad Laboral de Sevilla (1966-1978) como jefe de estudios y profesor de taller; en el colegio Lora Tamayo de Jerez de la Frontera (1978-1981 y 1989-1997); en la sede inspectorial de Sevilla con el cargo de Ecónomo Inspectorial (1981-1982); en el colegio de Cádiz (1982-1989); en el colegio de la Santísima Trinidad de Sevilla (1997-1999); en el colegio de Badajoz (1999-2004); en Campano (2004-2005) y nuevamente en Cádiz (2005-2008).

Fue un salesiano educado, amable, cariñoso, disponible y entregado a las labores educativas, siempre apasionado por transmitir generosamente sus conocimientos científicos. Brillante como profesor. Destacado en su intelectualidad y capacidades en el campo de las ciencias, se adelantó a su época e impartió clases de informática. Hombre cercano, preocupado por los hermanos, buen gestor y con gran sentido de la institución, al mismo tiempo, fiel en el cuidado de su vida interior y vida de piedad.

En 2008 es destinado a la residencia Don Pedro Ricaldone de Sevilla. Desde diciembre de 2017 venía deteriorándose seriamente su salud hasta el día de su fallecimiento, el 24 de enero de 2018, a los 87 años de edad.