Pío Conde Conde
Sacerdote (1887-1937)
Nacimiento: Portela-Allariz (Orense), 4 de enero de 1887
Profesión religiosa: Sarrià, 3 de febrero de 1906
Ordenación sacerdotal: Orihuela (Alicante), 7 de marzo de 1914
Defunción: 20 de marzo de 1937
Beatificación: Roma, por el papa Benedicto XVI, el 28 de octubre del 2007
Nació el 4 de enero de 1887 en Portela-Allariz (Orense). A los 15 años ingresó en las escuelas salesianas de Sarrià. Allí mismo hizo el noviciado y profesó como salesiano en el año 1906. Recibió el presbiterado en Orihuela (Alicante) en el año 1914.
Estrenó su sacerdocio en Valencia. De allí pasó a Béjar y, en 1923, es destinado al colegio salesiano de María Auxiliadora de Santander. En 1927 va al colegio de Vigo-San Matías y, por último, en 1933, llega al colegio salesiano de Estrecho, en Madrid, como encargado de la iglesia.
El 19 de julio de 1936 sufrió con su comunidad el asalto al colegio y los vejámenes de la multitud enfurecida, que llegaron a causarle algunas heridas y derramamiento de sangre. Después estuvo preso en los calabozos de la Dirección General de Seguridad. Al concedérsele la libertad, unos amigos le acogieron en su casa y allí permaneció escondido durante unos meses.
En octubre de 1936 se le procuró refugio diplomático en la embajada de Finlandia, pero esta fue asaltada por las turbas y las personas allí acogidas fueron trasladadas a la cárcel de San Antón. La presión internacional consiguió que las autoridades republicanas liberaran a todos los detenidos.
Don Pío, al salir, se instaló en una pensión. Fue detenido de nuevo y llevado a la comisaría de Estrecho, de donde había partido la denuncia contra él, por ser sacerdote salesiano.
Al ser mayor de 45 años, se le aplicó la ley de Evacuación y fue conducido al Refugio de Evacuados, situado en la calle García de Paredes.
Estaba ya bien entrado el mes de marzo de 1937. Entre el 16 y el 20 de este mes, parece que don Pío fue evacuado a Valencia.
Se ignora el lugar y el momento en que le asesinaron. Entre los casos semejantes que se cuentan, a unos los hacían bajar del coche en Alcázar de San Juan y allí los asesinaban; a otros los llevaban a Valencia y allí se deshacían de ellos.