Estíbalez Eguíluz, Jesús

Jesús (Txutxi) Estibalez Eguiluz

Sacerdote (1953-2021)

Nacimiento: Sendaniano (Álava), 14 de abril de 1953
Profesión religiosa: Logroño, 16 de agosto de 1972
Ordenación sacerdotal: Vitoria, 3 de mayo de 1981
Defunción: Donostia, 4 de julio de 2021

Txutxi (Jesús), como todos lo conocían, nació el 14 de abril de 1953 en Sendaniano (Álava), cerca de la casa salesiana de Zuazo a la que estuvo muy unida su familia. En la casa de Zuazo de Cuartango hizo sus cinco años de aspirantado, hasta que en 1971 fue admitido al noviciado en Logroño, culminado con la primera profesión el 16 de agosto de 1972. En Guadalajara y Urnieta realizó la etapa del Posnoviciado, donde fue consolidando las cualidades humanas y salesianas que le han caracterizado: entusiasmo, entrega, apertura a las relaciones personales, inquietud pastoral, siempre esperanzado, activo, cariñoso…

Después de su tirocinio en Urnieta (1975-78) vivió la etapa de Teología en Vitoria, donde recibe la ordenación sacerdotal el 3 de mayo de 1981.

Las casas de Urnieta, Barakaldo, Burgos, Santander, Errentería e Intxaurrondo han podido gozar de su entrega salesiana, con encomiendas variadas: acción escolar, entrega parroquial, animación del deporte, animación vocacional, delegado Inspectorial de Familia Salesiana.

En todas esas facetas que ha desempeñado en la vida salesiana ha dejado huella en muchas personas y comunidades que le recuerdan con aprecio y gratitud. Siempre lo recordaremos con buen ánimo, animando a los demás, con su sonrisa y ojos atentos a quien estaba junto a él, con su palabra optimista y propositiva.

En este tiempo necesitado de esperanza, Txutxi nos deja el gran testimonio de un salesiano lleno de esperanza y comunicador de esperanza.

Un cáncer detectado no hace mucho tiempo ha ido físicamente muy deprisa, pero no ha podido con su espíritu, que hasta el final ha estado incluso animando a aquellos con los que se ha relacionado. Su talante esperanzador y animoso queda como testimonio para nuestro caminar. En estos últimos días hemos tenido ocasión de conocer la influencia positiva de Txutxi en multitud de jóvenes, educadores, miembros y grupos de la familia salesiana.

A punto de cumplir los 50 años de entrega al Señor en la vida salesiana, Dios ha querido que los celebre con Él en el cielo junto a Don Boso y a nuestra madre María Auxiliadora, en quien siempre confió.