Antonio César Fernández Fernández
Sacerdote (1972-2019)
Nacimiento: Pozoblanco (Córdoba), 7 de julio de 1946
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1963
Ordenación sacerdotal: Pozoblanco, 17 de septiembre de 1972
Defunción: Burkina Faso, 15 de febrero de 2019
Antonio César nació en Pozoblanco (Córdoba) en el seno de una familia muy religiosa y muy cercana a los salesianos. Su padre daba clase en el Colegio Salesiano de Pozoblanco y de él heredó Antonio César su amor por la enseñanza que le llevó a hacer Magisterio. Más tarde estudiaría también Historia del Arte. Su madre tenía una gran devoción a María Auxiliadora, devoción que inculcó en todos sus hijos. Murió joven, pero dejo en el pueblo un profundo testimonio se santidad. Los cinco hijos de la familia crecieron teniendo como ejemplos a sus padres. Antonio César era el tercero y fue siempre muy estimado y querido por todos los demás.
Realizó todo su currículo formativo en España y cuando se proyectó el Plan África para a expansión misionera de la congregación salesiana en aquel continente, él se ofreció inmediatamente para ir allí como misionero, pues siempre consideró que esa era su vocación. Fue misionero en diversos países de África desde 1982, siendo fundador en dicho año de la obra salesiana en Togo, que fue su primer destino.
A lo largo de su trayectoria trabajó como maestro de novicios (1988-1998) y ejerció, entre otras funciones, como delegado de la Inspectoría Salesiana de África Occidental Francófona (AFO) en el Capítulo General 25 (2002). En la actualidad ejercía su ministerio en Burkina Faso.
Antonio César fue asesinado el viernes 15 de febrero de 2019, tras recibir tres disparos durante un ataque yihadista perpetrado a cuarenta kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso. César regresaba a su comunidad en Uagadugú junto a otros dos religiosos que pudieron sobrevivir al asalto, tras celebrar en Lomé (Togo), la primera sesión del Capítulo Inspectorial de aquella Inspectoría. Tenía 72 años de edad y había cumplido los 55 de salesiano y los 46 de sacerdote.
La vida de Antonio César Fernández fue una vida de donación constante a los demás. Su muerte-martirio ha suscitado gran admiración en todo el mundo.