Salvador Fernández Pérez
Sacerdote (1870-1936)
Nacimiento: San Pedro de Creciente (Pontevedra), 29 de julio de 1870
Profesión religiosa: Sarrià, 8 de diciembre de 1891
Ordenación sacerdotal: Santander, 19 de septiembre de 1896
Defunción: Madrid, 18 de septiembre de 1936
Beatificación: Roma, por el papa Benedicto XVI, el 28 de octubre de 2007
Este salesiano, que tenía el cargo de confesor en la casa salesiana de Estrecho desde 1935, nació el 29 de julio de 1870 en San Pedro de Creciente (Pontevedra). Entró en las escuelas salesianas de Sarrià a sus 19 años. Allí mismo hizo el noviciado y profesó como salesiano en 1891.
Acabados los estudios filosóficos, fue destinado al oratorio Don Bosco de Santander. Allí recibió el presbiterado el 19 de septiembre de 1896.
De carácter jovial, entusiasta y servicial, empezó a ejercer el sacerdocio en Málaga, donde estuvo dos años. A continuación, fue destinado a Vigo-San Matías y, seis años después, a Santander, un año a la Casa Don Bosco y tres a la casa María Auxiliadora. En los años 1910-1913 fue director en Orense y seguidamente volvió a Vigo-San Matías. De 1915 a 1922 estuvo en Barakaldo y luego volvió a Orense como confesor. De 1924 a 1928 es encargado de la obra salesiana de Allariz y, los tres años siguientes, director-prefecto de Orense. Antes de llegar como confesor a la casa de Estrecho, estuvo destinado durante cuatro años (1931-1935), en la casa de Barakaldo con la misma encomienda.
Al estallar la Guerra Civil, con los demás salesianos de la comunidad de Estrecho, don Salvador fue a parar a la Dirección General de Seguridad, tras el asalto al colegio el día 19 de julio. Al ser puesto en libertad, se refugió durante algún tiempo en domicilios de diversos parientes. Finalmente, recaló en la pensión Manzano de la calle Libertad, número 12. Allí permaneció desde el 28 de agosto hasta el 18 de septiembre de 1936. Este día se presentaron en la pensión unos milicianos que, tras reconocerle como sacerdote, se lo llevaron detenido, primero a la checa de Méndez Álvaro y seguidamente a la de Fomento.
El lugar de su sacrificio permanece velado. Diez días más tarde se exponía la fotografía de su cadáver en la Dirección General de Seguridad.