Fernando Forte Palao
Sacerdote (1928-2017)
Nacimiento: Yecla (Murcia), 16 de diciembre de 1928
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), 16 de agosto de 1946
Ordenación sacerdotal: Barcelona-Tibidabo, 26 de junio de 1955
Defunción: El Campello (Alicante), 15 de septiembre de 2017
Nació en Yecla (Murcia) el 16 de diciembre de 1928. Fueron sus padres José y Pascuala. La presencia de su tío salesiano, Máximo Palao, debió influir en la vocación de Fernando, un niño inteligente, serio y muy formal.
Inició el aspirantado en el Tibidabo y lo terminó en Sant Vicenç dels Horts (1941-1945), donde también hizo el noviciado, coronado con la profesión religiosa el 16 de agosto de 1946. Siguieron los dos años de estudios de filosofía en Gerona y el trienio práctico en el colegio de Valencia-San Antonio (1948-1951). Cursó teología en Martí-Codolar (1951-1955) y fue ordenado sacerdote en el Tibidabo el 26 de junio de 1955.
Ya sacerdote, Fernando ejercerá casi toda su vida salesiana activa de consejero escolástico o de administrador, cargos que le iban como anillo al dedo a su personalidad responsable, serena y ecuánime: consejero en Alicante (1955-1960, 1969-1971) y en Elche-San Rafael (1960-1968); administrador en Elche-San Rafael (1966-1968), Alicante (1968-1984) y Valencia-San Antonio (1984-2009).
Desarrolló toda esa misión sin altibajos, siempre fiel a sus responsabilidades, sin desmedidas ni hundimientos y con una perenne sonrisa en su cara. Era la imagen del siervo fiel y humilde.
Después de una larga e ininterrumpida etapa prestando generosamente esos servicios (54 años), recaló en su Alicante descansando (2009-2015) hasta que su salud recomendó los cuidados especiales de la residencia de salud de El Campello (2015-2017), donde falleció el 15 de septiembre de 2017, a los 88 años de edad.
Fue un salesiano que trabajó y amó mucho y calladamente, con una sonrisa siempre a flor de labios, con un corazón grande y de gran talla, entregado a los jóvenes. No solo a los jóvenes, sino a tantísima gente con la que compartió su vida, su misión y su trabajo: hermanos de comunidad, familia, amigos… Muchos estuvieron presentes en el último adiós que se le dio en la parroquia San Juan Bosco de El Campello, donde pasó sus últimos años.