Santiago Francia Rebollo
Sacerdote (1913-1974)
Nacimiento: Barruecopardo (Salamanca), 31 de enero de 1913
Profesión religiosa: San José del Valle, 8 de septiembre de 1930
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 1 de junio de 1941
Defunción: Madrid, 24 de febrero de 1974
Nació en el pueblecito salmantino de Barruecopardo, prolífico en vocaciones sacerdotales y religiosas. En su familia se respiraba un gran espíritu salesiano, de ahí la vocación de salesianos, salesianas y antiguos alumnos. Santiago, reclutado junto a otros muchachos de su pueblo en 1925, hace el aspirantado en Cádiz y en Montilla. En Cádiz tiene la suerte de conocer al hoy beato Felipe Rinaldi, entonces rector mayor, de visita por España.
En San José del Valle hace el noviciado, que clausura el 8 de septiembre de 1930 con la profesión religiosa temporal, y allí mismo realiza los estudios de filosofía. Tiene como acompañantes en su formación a tres mártires salesianos, Antonio Torrero, José Limón y don Enrique Canut. Emite la profesión religiosa en manos de don José Manfredini, inspector, de quien también recibe su primera carta de obediencia, con destino a la casa de Fuentes de Andalucía (1933-1936). Hace el servicio militar en Sevilla y durante la Guerra Civil presta los servicios de sanidad en el frente de Madrid (1936-1937), hasta que ordenan que todos los salesianos se incorporen a sus colegios para continuar la labor educativa entre la juventud.
Destinado al colegio Sagrado Corazón de Ronda, compagina su labor con los estudios de teología, que prosigue en San José del Valle y Carabanchel Alto, donde es ordenado sacerdote por el arzobispo de Madrid, monseñor Eijo Garay, el 1 de junio de 1941.
Su vida sacerdotal, iniciada como profesor en Utrera, verá transcurrir la década de los cuarenta, siempre como catequista, en Alcalá de Guadaíra, Campano, Ronda-Sagrado Corazón, Córdoba y de nuevo en Utrera. Pasa, como prefecto-administrador, la década de los sesenta entre Alcalá de Guadaíra y Campano. De nuevo como catequista en la escuela sindical de Puerto Real (1962-1965) y por un año en Utrera. En septiembre de 1966 es destinado, como profesor y confesor, a Mérida, donde permanece contento y satisfecho sus 12 últimos años de vida.
Era un hombre bueno, ayudaba siempre, comprendía, perdonaba. Era abierto y comunicativo con la juventud y con toda clase de personas. Persona inteligente y bien capacitada, cosechó éxitos indiscutibles como competente y apreciado profesor de matemáticas, francés y maestro de canto, tarea en la que le sorprendió la muerte.
Víctima de un tumor maligno en la base del cráneo, tras haber sido operado en el Hospital Clínico de Madrid, después de una semana en la sala de recuperación, el 24 de febrero de 1974 entregaba serenamente su alma al Señor, a la edad de 61 años.
El funeral se tuvo en la casa salesiana de Madrid-Estrecho, con numerosos sacerdotes de la inspectoría de Sevilla y Madrid, presentes el inspector y Alfonso Francia, su sobrino salesiano, que presidió la eucaristía. Recibió cristiana sepultura en la tumba familiar.