José Antonio Freixa Fossas
Novicio (1882-1929)
Nacimiento: Ripoll (Gerona), 8 de julio de 1882
Defunción: Sevilla, 6 de noviembre de 1929
El caso de José Antonio Freixa es del todo especial. Nació el 8 de julio de 1882 en Ripoll (Gerona). Antes de acabar sus estudios humanísticos, y decidido a ser salesiano, ingresa el 15 de agosto de 1895 en la casa salesiana de Sarrià (Barcelona) donde concluirá sus estudios. En el mismo día de 1898 ingresa en el noviciado de la San Vicenç dels Horts (Barcelona) como novicio-clérigo. Había recibido la sotana del beato Felipe Rinaldi. Curiosamente no aparece su profesión en 1899 ni en los años siguientes. Una enfermedad progresiva lo deja ciego en 1901, carencia que, a tenor del código de derecho canónigo, le impedía profesar como religioso. Sin embargo, los superiores lo acogen como «ascritto-chierico» (novicio-clérigo) durante el resto de su vida que pasa en la casa de Sevilla. Ello no le impidió vivir «ensotanado» y eterno novicio, como un salesiano más.
Este santo varón desarrolló un apostolado salesiano singular. Se unió al entusiasmo por la figura de Domingo Savio que transmitía el inspector de la bética, don Guillermo Viñas. Por eso fue llamado por todos El cieguecito de Domingo Savio. Él mismo cuenta que dijo a sus superiores: «¿Qué puedo hacer yo por mi Domingo?». Y le contestaron: «Ya que no ves, habla, predícalo, enséñalo, hazlo amar…». Y, obediente, así hizo.
Fue el alma de las veladas que, en torno a Domingo Savio, ante su imagen que da nombre a uno de los patios, se organizaban cada año el 9 de marzo, aniversario de su muerte, por parte de los llamados «legionarios de Domingo Savio».
Falleció en Sevilla, 6 de noviembre de 1929, a los 47 años.
Aunque en 1921 su nombre desaparece del Elenco General. En el Salesiani defunti dal 1864 al 2002 aparece un Freixa Fossas José, sacerdote muerto en Argentina el 24 de agosto de 1945, pero el nombre de José Antonio Freixa no aparece. Sí está reseñado en el necrologio 1889-2015 de la inspectoría SMA. Nosotros lo recordamos aquí, porque creemos que merece tener un lugar entre los hijos de Don Bosco. Fue salesiano de corazón.