García Bonilla, Mariano

Mariano García Bonilla

Coadjutor (1926-2013)

Nacimiento: Bólliga (Cuenca), 17 de octubre de 1926
Profesión religiosa: Mohernando, 8 de diciembre de 1951
Defunción: Arévalo, 6 de mayo de 2013

Nació en Bólliga (Cuenca). Sus padres eran Aurelio y Lucía, que se esforzaron por educar cristianamente a sus hijos. De dicho matrimonio nacieron tres hijos: Mariano, Ángel y Visitación.

Mariano, junto con otros compañeros, formó parte de un grupo religioso que no llegó a cuajar y sus componentes se dispersaron por diversos institutos religiosos. Algunos de aquellos jóvenes se pusieron en contacto con los salesianos. Fue el caso de Mariano, que entró ya adulto como aspirante en el colegio de Atocha. Desde aquí pasó al noviciado salesiano de Mohernando en el curso 1950-1951, donde hizo su primera profesión el 8 de diciembre de 1951. Emitirá la profesión perpetua el 16 de agosto de 1957.

Era piadoso y muy servicial, espontáneo y muy comunicativo. En broma y amigablemente algunos lo llamaban «El Mudo». Estuvo siempre muy unido con sus compañeros de noviciado y se alegraba cuando alguno de ellos obtenía algún éxito personal.

Fue destinado a Atocha como ecónomo y despensero. Pero su gran celo y su inquieta actividad lo llevaron a comunicarse con mucha gente y a interesarse por las misiones, logrando establecer una amplia red de intercambios y ayudas con numerosos misioneros, que acudían a él para solucionar sus problemas económicos. Aprovechando bien sus ratos libres, se convirtió en un eficaz colaborador de Manos Unidas.

En los últimos años, Mariano fue perdiendo progresivamente facultades e incluso tuvo dificultades para hablar, lo cual suponía para él un gran sacrificio. Cuando ya no pudo valerse por sí mismo, tuvo que ser enviado a la residencia de enfermos Felipe Rinaldi de Arévalo. Allí murió el 6 de mayo de 2013, a la edad de 86 años y 62 de profesión.

Mariano fue un salesiano sencillo y trabajador. Se distinguió por su amor entrañable a las misiones y por su diligencia en hacer llegar recursos a los misioneros a través de Manos Unidas o de la Procura de Misiones.