Ezequiel Gutiérrez Fernández
Sacerdote (1931-2006)
Nacimiento: Santander, 25 de octubre de 1931
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1949
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 22 de junio de 1958
Defunción: León, 2 de mayo de 2006
Ezequiel, hijo de Ceferino e Isabel, nació en Santander el 25 de octubre de 1931. Durante los años de la Guerra Civil, un sacerdote, hermano de la madre, convirtió el sótano de la casa en escuela y allí aprendió sus primeras letras. Después entró en el colegio salesiano de Santander.
En septiembre de 1944 va como aspirante a Astudillo y después a Arévalo. Hizo el noviciado en Mohernando y profesó el 16 de agosto de 1949. Estudió dos años de filosofía en Madrid-San Fernando y fue después destinado a Madrid-Estrecho, donde hizo el trienio práctico. Estudió teología en Carabanchel Alto, y fue ordenado sacerdote el 22 de junio de 1958.
Recién ordenado sacerdote, fue enviado al colegio de Huérfanos de Ferroviarios (CHF) de León, donde ejerció de consejero y profesor desde 1958 a 1963. En 1963 fue nombrado director de la comunidad del colegio del Naranco en Oviedo. Al terminar el sexenio, fue enviado como director a Vigo-San Roque y a los tres años volvió de nuevo al CHF, primero como vicario de la comunidad y después como director. Se trataba de un internado difícil, por el elevado número de alumnos y las situaciones familiares de muchos de ellos.
Ezequiel era un hombre de orden y una persona que procuraba se cumpliera lo establecido, aun a costa de su popularidad. Los alumnos recuerdan que su rectitud era fuerte, pero reconocieron que en aquel ambiente era necesaria y que, a pesar de su aspecto un tanto austero y distante, tenía un gran corazón, un alma sensible y que los quería y los apreciaba. Otros destinos fueron: Valladolid, como vicario parroquial y administrador; Zamora nuevamente como director (1988-1994) y vicario parroquial y administrador de Vigo.
Como consecuencia de un accidente de coche sufrido cuando era director del colegio de Oviedo-Naranco, tuvo que pasar varias veces por el quirófano. En su última etapa, una insuficiencia renal le obligó a la dura prueba de la diálisis. Don Ezequiel fue un hombre que sufrió mucho. En 2004 fue enviado a la casa de enfermos de León.
La mañana del 2 de mayo de 2006 murió de una parada cardiorrespiratoria a los 74 años de edad. Por expreso deseo de sus hermanos, fue traslado a su ciudad natal, Santander.
Ezequiel amaba entrañablemente a Don Bosco y a María Auxiliadora y mientras la salud le respondió fue un salesiano que trabajaba de sol a sol. Tenía verdadera pasión por el trabajo, sobre todo cuando se trataba de ayudar a los jóvenes.