Santos Manuel Gutiérrez González
Sacerdote (1953-2021)
Nacimiento: Bárago-Vega de Liébana (Cantabria), 17 de octubre de 1953
Profesión religiosa: Logroño, 16 de agosto de 1971
Ordenación sacerdotal: Santander, 21 de junio de 1980
Defunción: Logroño, 11 de marzo de 2021
Bárago es una pequeña localidad de Cantabria, a unos 140 km. de la capital, Santander, situada a 646 metros de altitud en una ladera pronunciada, casi en el corazón de los Picos de Europa. En esta localidad, el día 17 de octubre de 1953, nació Santos Gutiérrez, en el seno de una familia cristiana formada por el matrimonio Santos y Felisa. En esta familia y de este matrimonio surgió también la vocación salesiana de otro hijo y una hija adoratriz.
En el aspirantado de Zuazo de Cuartango, Santos asimiló los estudios y rasgos básicos de la vida salesiana, que le prepararon para hacer el noviciado que comenzó, en Logroño, el día 15 de agosto de 1970 y finalizó, con la primera profesión religiosa, el día 16 de agosto de 1971.
Después del noviciado, continuó el postnoviciado en el mismo Logroño haciendo los estudios correspondientes a esta etapa formativa durante un año, ya que los dos años siguientes los continuó en Urnieta donde se trasladó el postnoviciado.
Finalizado el postnoviciado salió a las casas para hacer la experiencia salesiana del tirocinio que llevó a cabo en los colegios de Urnieta y Santander.
El año 1977 comenzó los estudios de preparación al sacerdocio en la Facultad de Teología del Norte de España, Sede de Vitoria, que finalizó con la ordenación sacerdotal, en Santander, de manos de Mons. Juan Antonio del Val, el día 21 de junio de 1981.
Después de la ordenación sacerdotal, la obediencia lo destinó, como jefe de estudios, al aspirantado de la casa Santo Domingo Savio, de Logroño, donde permaneció hasta el año 1990, en que fue destinado a la comunidad de los estudiantes de teología, en Vitoria, como vicario y ecónomo.
En 1994 fue enviado como director del colegio de Urnieta que funcionaba como aspirantado y colegio de formación profesional. Solamente estuvo un año porque se vio afectado por una grave depresión.
Superada la crisis depresiva, fue destinado al colegio “Los Boscos”, de Logroño, donde además de la tarea educativa, desempeñó las funciones de ecónomo hasta el año 2000 en que cesó para asumir las de vicario hasta 2012. Desde su identidad salesiana y religiosa estuvo animando la vida consagrada como Presidente de CONFER riojana; con otros salesianos de la propia comunidad y de la comunidad de Domingo Savio atendió las parroquias de las “Siete Villas” en la Sierra Riojana de la Demanda; desde que llegó al colegio se entregó con gran entusiasmo a promover la Asociación de María Auxiliadora; colaboró con la parroquia, junto al colegio, de la Sagrada Familia, en la que ejerció de vicario muchos años, llevando la catequesis y celebrando los sacramentos.
Aquejado de una enfermedad degenerativa muy agresiva, desde el verano anterior, y dada la rapidez con la que se desarrollaba fue trasladado a la casa de salud “Don Zatti” donde fue atendido los últimos meses de su vida hasta el día de su fallecimiento acaecido el 11 de marzo de 2021.
La vida de Santos, en el recuerdo de quienes le conocieron, estuvo marcada por rasgos propios como el trabajo y la disponibilidad, no se negaba a nada, donde fuera necesario un servicio allí estaba él. Siempre tenía una palabra de ánimo y de aliento; poseía un gran y profundo sentido religioso, habilidad para construir comunidad, gran celo pastoral, responsable de su vida espiritual y muy devoto de San José. Estos rasgos propios de un verdadero salesiano pudo ofrecerlos a los hermanos de las casas de formación en las que estuvo destinado.
Las casas y comunidades por las que pasó pudieron gozar de su presencia ya sea como educador y profesor especializado en Filología inglesa, así como en el cargo de Vicario, con un servicio callado y eficaz de apoyo al director y a la comunidad, o de ecónomo con sus dosis de servicialidad y atención a los hermanos. Sus destinos, además de los años de formación, estuvieron ligados a los colegios de Santander, Logroño, Vitoria y Urnieta.
Ya desde sus años como estudiante de teología en Vitoria participó en la creación y funcionamiento de la Asociación de María Auxiliadora y después, en Logroño, fue el animador entusiasta de esta misma Asociación hasta el final de sus días. Era la expresión del gran amor a María Auxiliadora, a Don Bosco y a la Congregación de las que se puede decir que estaba enamorado.
Santos se fue a celebrar en el cielo sus bodas de oro como salesiano, cercana ya la fiesta de un santo por él tan querido como San José al que tenía una devoción extraordinaria.