Sebastián Hernández Casado
Novicio (1921-1938)
Nacimiento: 1921
Defunción: 28 de junio de 1938
Acababa de comenzar el noviciado en Mohernando (Guadalajara) al estallar los sucesos de julio de 1936. Fue arrestado junto con toda la comunidad y trasladado a Madrid, pero por ser menor de edad fue recluido en el colegio de los hermanos de las escuelas cristianas de Griñón, en la provincia de Madrid. Fue después trasladado, junto con sus compañeros a Valencia y más tarde a Barcelona e internado precisamente en las escuelas salesianas de Sarrià, incautadas por los milicianos. Allí permaneció tres meses.
Él y otros tres compañeros fueron puestos a trabajar en una granja y más tarde los cuatro fueron movilizados y enviados al frente de batalla cerca de la frontera de Andorra en los alrededores del pueblo de Civis (Lérida). Los cuatro decidieron fugarse en la noche del 27 de junio de 1938. Se dividieron de dos grupos. Dos de ellos pudieron llegar a Francia. Sebastián y su compañero fueron detenidos y tras un sumarísimo proceso militar fueron fusilados en la tarde del día 28 de junio. Frente al piquete de ejecución, Sebastián se despojó de su cazadora de cuero y se la alargó a uno de los ejecutores. «Toma —le dijo—, para que te acuerdes de mí, y que la disfrutes». Murió gritando «¡Viva Cristo Rey! ¡Arriba España!». El cadáver fue enterrado en el mismo lugar del fusilamiento. No aparece su nombre Salesiani defunti dal 1864 al 2002.