Abrahán Lorenzo Casado
Sacerdote (1904-1981)
Nacimiento: Aldeadávila (Salamanca), 10 de mayo de 1904
Profesión religiosa: San José del Valle, 13 de septiembre de 1923
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 17 de diciembre de 1932
Defunción: Ronda (Málaga), 5 de marzo de 1981
Abrahán nace en la localidad salmantina de Aldeadávila el 10 de mayo de 1904. A temprana edad llega a Cádiz para hacer el aspirantado de la mano de don Julián Sánchez. En 1922 es admitido en San José del Valle para hacer el noviciado, emite sus primeros votos el 13 de septiembre de 1923 y ahí continúa los estudios de filosofía.
De 1923 a 1928 hace el tirocinio práctico en el nuevo colegio de Las Palmas de Gran Canaria, entre muchachos con dificultades, patrocinados por el cabildo insular.
De 1928 a 1932 cursa los estudios teológicos entre Ronda y Utrera, y es ordenado en Sevilla el 17 de diciembre de 1932.
De 1932 a 1946 trabaja como sacerdote en Arcos de la Frontera, Alcalá de Guadaíra, Écija, Málaga, Cádiz y el colegio sevillano de la Macarena. En estos años atiende vocacionalmente la zona de Salamanca, una labor con los párrocos y maestros destinada a atraer a los jóvenes a la vida salesiana.
De 1948 a 1949 trabaja como ecónomo inspectorial en la casa de Sevilla-Trinidad, y es destinado después como administrador al colegio salesiano de Antequera (1949-1957), que en esos años deja de ser aspirantado.
Continúa su trabajo salesiano en el colegio rondeño de Santa Teresa, pasa un curso en la nueva parroquia de San Agustín de Linares, vuelve a Ronda y pasa otro curso en Siles (Jaén) como nueva fundación.
En Ronda (1968-1981) se encuentra de nuevo por motivos de salud: padecía asma. Vive todos los avatares de la transformación de la presencia serreña, la retirada del colegio de Santa Teresa primero, y de El Castillo después, y se integra desde 1976 en la Casa Don Bosco.
En los últimos días de su vida, vive con alegría la jornada de celebración del centenario de Utrera, de cuyo viaje vuelve desmejorado. Debe ser inmediatamente ingresado en el hospital para su tratamiento, pero nada se puede hacer, pues la muerte lo sorprende el 5 de marzo de 1981, a la edad de 76 años.
Los valores que más resaltaron en su vida religiosa fueron: mediador en tantas vocaciones salmantinas, su fidelidad a la tradición salesiana y un profundo sentido eclesial.