Lozano Garrido, Manuel

Manuel Lozano Garrido

Sacerdote (1931-1999)

Nacimiento: Villanueva del Arzobispo (Jaén), 27 de agosto de 1931
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1949
Ordenación sacerdotal: Córdoba, 22 de junio de 1958
Defunción: Córdoba, 4 de junio de 1999

Nace en la localidad jienense de Villanueva del Arzobispo el 27 de agosto de 1931. En 1944 ingresa en el aspirantado salesiano de Antequera y después en Montilla. En San José del Valle entra en el noviciado y emite sus primeros votos el 16 de agosto de 1949.

Cursa los dos años de filosofía en el estudiantado de la Consolación en Utrera. Para el tirocinio práctico es enviado como maestro y asistente al colegio salesiano de Trinidad en Sevilla (1951-1954). Se traslada a estudiar teología al nuevo estudiantado teológico de Posadas y es ordenado sacerdote el 22 de junio de 1958 en Córdoba.

Comienza su trabajo pastoral y educativo como joven sacerdote en el colegio de Córdoba y continúa en Teror (Gran Canaria), Montilla y Pedro Abad como catequista de los aspirantes al sacerdocio.

En 1966 vuelve a la villa grancanaria de Teror, pero esta vez como director (1966-1967), para pasar después a Santa Cruz de Tenerife (1967-1969). Es destinado a continuación a Roma para estudiar teología espiritual (1969-1972).

Concluidos sus estudios, es enviado a Granada (1972-1977). Será director de un grupo de teólogos que estudian en la facultad de teología de la Cartuja. Compagina su trabajo pastoral en las clases de religión en el colegio y se inicia en los campamentos del movimiento Luz-Vida. Es nombrado delegado de formación por el consejo inspectorial.

En el traslado del colegio granadino de su sede en El Triunfo a la del Zaidín se le nombra director del colegio (1977-1979). Pasa a Ronda, donde trabaja como director los tres primeros años y como coordinador de pastoral los tres siguientes (1979-1985).

De nuevo vuelve a Montilla hasta 1988 como coordinador de pastoral juvenil y vicario de la comunidad y, tras el fallecimiento del director, don Antonio Díaz Cívico, como director hasta 1994. Desde 1994 es nombrado delegado inspectorial para la Familia Salesiana y al mismo tiempo, director de la casa San Rafael de Córdoba y consejero inspectorial.

Aquejado de una especie de ciática lumbar, participa en abril de 1999 en el consejo regional de los antiguos alumnos salesianos que se celebraba en La Orotava; en dicho consejo y sintiéndose mal, fue ingresado urgentemente en el Hospital del Puerto de la Cruz y después en el universitario de Santa Cruz. Tras ocho días de tratamiento, fue trasladado en avión a la península e ingresado en el Hospital provincial de Córdoba, donde falleció el 4 de junio de 1999, a los 67 años de edad.

Fue un hombre cercano, de buen talante, bonachón, de proverbial sentido del humor, algo socarrón, de frases lapidarias y acertadas. Su dedicación pastoral y entrega al movimiento Luz-Vida y a la Familia Salesiana marcaron profundamente su vida como sacerdote salesiano.