David Morán Hernández
Sacerdote (1902-1972)
Nacimiento: Arabayona (Salamanca), 20 de noviembre de 1902
Profesión religiosa: San José del Valle, 10 de septiembre de 1921
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 21 de mayo de 1932
Defunción: Ronda (Málaga), 3 de septiembre de 1972
Nace en Arabayona (Salamanca) el 20 de noviembre de 1902. En 1916 ingresa en el aspirantado de Cádiz y marcha después al noviciado de San José del Valle. Allí emite los primeros votos el 10 de septiembre de 1921 y cursa los estudios de filosofía hasta 1924. El tirocinio práctico lo realiza en Ronda, Cádiz y el mismo San José del Valle. Emite los votos perpetuos con ocasión de una visita del beato Felipe Rinaldi en 1926.
Comienza sus estudios de teología en El Campello y los continúa en Utrera. Es ordenado en Sevilla el 21 de mayo de 1932 por el arzobispo cardenal Ilundáin.
Su vida salesiana está marcada por las casas de formación. Pasa los primeros 11 años en Montilla (1932-1943) como maestro, asistente, catequista y jefe de estudios de aspirantes. En 1943 pasa a formar parte del profesorado del estudiantado teológico de Carabanchel Alto como profesor de Teología Moral. Allí permanecerá en la docencia y en la formación de teólogos durante una década, pese a no poseer una preparación específica.
Torna a la inspectoría en 1953, primero a Alcalá de Guadaíra y después a Posadas, como profesor de moral y liturgia, ejerciendo al mismo tiempo de catequista o administrador del teologado. A partir de 1958, también como confesor.
La última etapa de docencia la realiza en el estudiantado teológico de Sanlúcar La Mayor (1963-1970), donde acaba como confesor rodeado por el cariño de los estudiantes.
Cuando se clausura el teologado, va con un grupo de estudiantes de teología a Granada (1970-1972) como alumnos de la facultad de la Cartuja. En los veranos participa en las colonias de Sabinillas (Málaga) donde presta sus servicios y asistencia tanto a los muchachos como a los salesianos jóvenes que los acompañan. Estando en la colonia en el verano de 1972 se sintió mal; es llevado con urgencia a Ronda e internado en el hospital. A los dos días fallecía de modo imprevisto el 3 de septiembre de 1972, a los 69 años de edad.
Fue un salesiano sencillo, humilde, cariñoso, querido por todos, paseaba siempre sonriente canturreando zarzuelas. Servicial y piadoso. Supo conjugar su escasa preparación con la cátedra de moral, pasando de profesor a confesor con la misma sencillez.