Ortiz Alzueta, Jaime

Jaime Ortiz Alzueta

Coadjutor (1913-1936)

Nacimiento: Pamplona, 24 de mayo de 1913
Profesión religiosa: Gerona, 15 de agosto de 1932
Defunción: Barcelona, 27 de julio de 1936
Beatificación: Roma, por el papa Juan Pablo II, el 11 de marzo de 2001

Nació en Pamplona el 24 de mayo de 1913. Tras haber estudiado dos años mecánica en las escuelas profesionales salesianas de Pamplona y haber experimentado después el mundo del trabajo, volvió al colegio para decirle al director: «Haga de mí lo que quiera; pero admítame por favor, porque quiero hacerme salesiano».

Perfeccionó sus estudios y entró en el noviciado de Gerona, donde hizo su primera profesión. Al terminar el noviciado fue enviado a San Benigno Canavese (Italia) para continuar su formación profesional durante tres años. Tuvo la fortuna de asistir a la canonización de Don Bosco en Roma el 1 de abril de 1934.

A su vuelta a Barcelona, trabajó en el taller de mecánica, dio clases, animaba el deporte, tocaba en la banda y los días festivos se desplazaba a Badalona para ayudar al oratorio. Tenía intención de obtener el título de perito industrial.

Era un joven salesiano piadoso, valiente y trabajador, apreciado por todos como religioso ejemplar.

El día 8 de mayo manifestaba ya malos presagios en una carta a sus padres: «Ciertamente estamos preocupados… Estad tranquilos y rezad por nosotros dos [él y su hermana Mercedes]». Y se despedía: «Hasta el trono de Dios». Eran los comienzos de 1936 cuando se incrementaban las violencias políticas y sociales.

Una vez arrojados de la casa salesiana, el martes 21 de julio, él y el clérigo Felipe Hernández se refugiaron en una pensión. Pero a los pocos días se presentaron unos milicianos, ante quienes «sin titubeos, afirmaron con santa arrogancia su condición de salesianos». Fueron detenidos, torturados y asesinados. Al día siguiente sus cadáveres ingresaron en el Hospital Clínico.