Ortiz Rebollar, José Manuel

José Manuel Ortiz Rebollar

Sacerdote (1930-2009)

Nacimiento: Hornedo (Entrambasaguas-Cantabria), 21 de diciembre de 1930
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1949
Ordenación sacerdotal: Madrid-Carabanchel Alto, 22 de junio de 1958
Defunción: Logroño, 30 de julio de 2009

Los cristianos padres de José Manuel infundieron en sus tres hijos, José Manuel, Dolores y Eduardo, un espíritu de piedad hondo y filial, enriquecido por el amor a la Virgen. Conocieron a los salesianos al pasar la familia a vivir a Santander; hicieron sus primeros estudios en el colegio y terminaron los dos varones como sacerdotes en la Congregación Salesiana.

José Manuel hizo el noviciado en Mohernando, en San Fernando (Fuencarral-Madrid) realizó los estudios de filosofía y el trienio en el colegio del Paseo de Extremadura. En el curso 1954 inició sus estudios de teología en Carabanchel Alto, donde fue ordenado sacerdote el 22 de junio de 1958.

Estrenó su sacerdocio como consejero en Estrecho (Madrid). También con el cargo de consejero llegó a Barakaldo en 1960, donde después pasó a ser administrador.

Sin dejar las clases y otras ocupaciones, sacó la licenciatura en Geografía e Historia en la Universidad de Deusto. Poseía una vasta cultura histórica. Durante este período de estudios en la universidad estuvo al frente de la iglesia de María Auxiliadora de Deusto. En 1976 inició en Santander su laboriosa andadura, primero como jefe de estudios de bachillerato y después como administrador. En 1997 y hasta su muerte formó parte de la comunidad de Deusto y estuvo al frente de la librería salesiana.

Murió en Logroño, el día 30 de julio de 2009, a los 78 años de edad.

Durante los sábados y domingos de los últimos años de su vida, realizó su apostolado en varios pueblos de la diócesis de Santander, fiel servidor del sacramento de la eucaristía y de la reconciliación.

María Auxiliadora ocupaba un lugar de privilegio en su espiritualidad salesiana. La imagen de la Madre en su cartera y el rosario en su mano fueron ejemplo para los que estábamos a su lado. En su larga y dolorosa enfermedad última, se le oía invocar a María Auxiliadora, poniéndose en las manos del Señor misericordioso. La vida de don José Manuel nos habla de seguimiento fiel a Don Bosco, de servicio comunitario, de ejemplaridad en el desempeño de las diversas incumbencias que los superiores le confiaron y de devoción entrañable a María Auxiliadora.