Enrique Pinzón Guerrero
Sacerdote (1936-2013)
Nacimiento: Ronda (Málaga), 26 de junio de 1936
Profesión religiosa: San José del Valle, 16 de agosto de 1954
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 19 de diciembre de 1964
Defunción: Málaga, 27 de diciembre de 2013
Nace en la ciudad malagueña de Ronda el 26 de junio de 1936. El más pequeño de los tres hijos, Manolo, Pepe y Enrique, del matrimonio formado por Juan y María. Queda pronto huérfano de padre y su madre, mujer fuerte y trabajadora, tiene que sacar a los tres hijos en los difíciles años de postguerra. El niño logra entrar en el colegio salesiano de Santa Teresa como gratuito. Allí conoció y se enamoró de Don Bosco y de la vida de los salesianos.
En 1949 marcha al aspirantado de Antequera, ingresa en el noviciado de San José del Valle y el 16 de agosto de 1954 emite sus primeros votos.
El tirocinio práctico lo realiza en los colegios de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife y hace su profesión perpetua en 1960 en La Orotava.
Los estudios de teología los cursa en Posadas y Sanlúcar La Mayor. Y recibe la ordenación en Sevilla el 19 de diciembre de 1964, un día grande que siempre recordó, especialmente por lo que supuso para él y para su querida madre.
Durante su vida activa se dedicó a la formación religiosa y a la pastoral de los colegios en Úbeda, Córdoba, Montilla, Málaga, Jaén, Universidad Laboral de Sevilla, Santa Cruz de Tenerife, Pozoblanco, Linares, Granada, La Cuesta y al final vuelve a Málaga, donde se entrega al trabajo parroquial y colabora en la parroquia del Corpus y en el santuario-parroquia de Santa María de la Victoria, patrona de Málaga. Fue una bendición para sus últimos siete años y para las personas que pudieron disfrutar y compartir las riquezas de su sacerdocio.
Su fallecimiento fue la consecuencia de un largo historial médico de origen cancerígeno. El 22 de diciembre, con evidencias de hemorragia interna, ingresa en urgencias de la clínica el Ángel. Después de diversos episodios, el 27 por la mañana realizan un cardiograma y concluyen que se muere. Recibida la unción de los enfermos y la bendición de María Auxiliadora, entra en coma y a las 23.00 horas del día 27 de diciembre de 2013 fallece en Málaga.
Su buen humor, su alegría, su cercanía familiar, sus anécdotas contadas con gracejo andaluz son patrimonio ya de los hermanos que lo conocieron. Su profunda espiritualidad, que lo salvó en los momentos de zozobra y debilidad, se transparentaba en sus visitas a la capilla, su rezo del rosario, su fidelidad a la Liturgia de las Horas. Se le encontraron seis cuadernos manuscritos de 80 páginas cada uno en los que plasmó, de forma artística y de manera caligráfica, su vida interior en diálogos con el Señor, al que quería tenerlo informado de todo. Poseedor de un corazón con una gran sensibilidad pastoral, sentía lástima y se compadecía de todo problema humano. Rondeño, salesiano y sacerdote, fueron sus tres timbres de gloria, con los que siempre salía a flote y siempre defendió hasta el final de su vida.