Bernardino Piquer Alonso
Sacerdote (1939-2017)
Nacimiento: Sueras (Castellón), 26 de mayo de 1939
Profesión religiosa: L’Arboç del Penedès (Tarragona), 20 de octubre de 1957
Ordenación sacerdotal: Barcelona-Mundet, 5 de marzo de 1967
Defunción: Sueras (Castellón), 3 de enero de 2017
Bernardo —como siempre fue llamado y conocido— nació en Sueras (Castellón) el 26 de mayo de 1939.
Hizo el aspirantado en El Campello y en Gerona (1954-1956) y el noviciado en L’Arboç, donde profesó el 20 de octubre de 1957. Estudió filosofía en Sant Vicenç dels Horts (1957-1960).
El tirocinio lo realizó en Alicante (1960-1963), donde ya dejó muestras de entrega no solo a su labor docente sino también en las actividades extraescolares, especialmente en el mundo del deporte. Los directivos del club de balonmano Sporting Salesianos, recordaron siempre su apoyo y su colaboración sacrificada y entusiasta. Los estudios de teología los cursó en Martí-Codolar (1963-1967) y recibió la ordenación sacerdotal en Barcelona-Hogares Mundet el 5 de marzo de 1967.
Ya sacerdote, realizó su primer año de pastoral en Valencia-Institución Sindical San Vicente Ferrer (1967-1968), para pasar después a la que sería su etapa más larga y fructífera en la casa de Zaragoza (1968-1994) como catequista de los alumnos de primer grado de formación profesional. En este largo período de 26 años, además de sus responsabilidades en el colegio, atendió a los antiguos alumnos, a las actividades deportivas, mantuvo estrecha relación con las parroquias del entorno y con las comunidades de las Hijas de María Auxiliadora de la ciudad. Era un salesiano con capacidad de estar en todo y llegar a todo, y siempre con la sonrisa y el gesto amable.
En 1994 sintió dejar su Zaragoza querida cuando la obediencia le colocó en Alicante, la ciudad donde había iniciado su apostolado juvenil. En la comunidad de Alicante-María Auxiliadora pasó seis años (1994-2000) atendiendo con gran celo a las múltiples necesidades pastorales del santuario y parroquia de María Auxiliadora. Después de unos años en El Campello (2000-2005) como encargado de enfermos, fue destinado a la comunidad de Alcoy, su última morada.
Bernardo era un salesiano de corazón generoso que se abría fácilmente a los horizontes que le presentaba su vocación salesiana, aunque nunca olvidó sus raíces. Amante de su familia, volvió un año más a su pueblo de Sueras para celebrar con los suyos las fiestas navideñas. Y allí le esperaba el Señor con una muerte repentina e inesperada. Fue la única manera de hacerle parar sus pies, siempre dispuestos a acudir en ayuda de quien lo necesitara. Era el 3 de enero de 2017, y había cumplido los 77 años de edad.
El funeral tuvo lugar el 5 de enero de 2017, a las 12.00 horas en la iglesia parroquial de Sueras (Castellón), al que siguió el entierro de sus restos mortales en el cementerio del pueblo.
Entre cuantos le conocieron y trataron, Bernardo ha quedado como el salesiano amigo entrañable, hermano cariñoso, buen salesiano, trabajador, alegre, simpático, cercano, modelo de acogida incondicional.
Fue un sacerdote cabal con un gran corazón salesiano, amante de Don Bosco y fiel devoto de María Auxiliadora, a la que tanto amó y por cuya devoción tanto trabajó.