Rubio Moreno, José María

José María Rubio Moreno

Sacerdote (1919-2007)

Nacimiento: Barcelona, 2 de enero de 1919
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 16 de agosto de 1944
Ordenación sacerdotal: Barcelona, 31 de mayo de 1952
Defunción: Martí-Codolar, 7 de octubre de 2007

Nació en Barcelona el 2 de enero de 1919. Sus padres, Juan y Ángeles, venidos de Almería a Barcelona en busca de mejores condiciones de vida, ofrecieron a la Congregación a dos de sus seis hijos, al mayor y al menor: José María e Ignacio. Ambos llegaron a ser sacerdotes salesianos y misioneros en la India, donde Ignacio murió en 1983, a los 62 años.

Junto con Ignacio, fueron alumnos de Rocafort. La integridad cristiana de sus padres quedó demostrada en el hecho de que, con peligro de sus propias vidas, acogieron en su casa al director del colegio durante muchos meses de la Guerra Civil.

Ambos hermanos sintonizaron rápidamente con el estilo y el carisma que se respiraba en el colegio. De hecho, Ignacio entró muy joven al noviciado. José María lo haría después, a los 24 años, cumplido ya el servicio militar.

En Sant Vicenç dels Horts hizo el aspirantado (1942), el noviciado y la profesión religiosa el 16 de agosto de 1944. Seguidamente cursó dos años de filosofía en Gerona (1944-1946) y el tirocinio práctico por un bienio en Zaragoza. En 1948 inició en Carabanchel Alto los estudios de teología que terminó en Martí-Codolar en 1952, año del Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona, en cuyo marco recibió la ordenación sacerdotal el 31 de mayo de 1952.

Una vez ordenado sacerdote, después de una preparación en Valencia, marchó al norte de la India (1953), donde se encontró con su hermano Ignacio. Allí inició la primera etapa como misionero entre pueblos animistas del noroeste de la India: Shillong, Bagmara, Tezpur… En una segunda etapa (1958-1985), colaboró con su hermano Ignacio, vicario episcopal, ocupado en la captación de fondos económicos destinados a la educación de niños y jóvenes, y a la construcción y dotación de hospitales para las gentes más necesitadas de aquellas zonas.

En 1985 volvió a España: seis años en la procura misionera de Madrid, dos en el Tibidabo y el resto en la comunidad formativa de Martí-Codolar hasta que su salud aconsejó trasladarlo a la residencia Mare de Déu de la Mercé, donde falleció el 7 de octubre de 2007, a la edad de 88 años.

José María fue ante todo un hombre de fe y de intensa vida de oración. Jesucristo y María Auxiliadora fueron sus dos grandes amores. Lo fueron como joven salesiano, como misionero y hasta los últimos años de su vida. Y de esa profunda vida de fe, nacía su ardor apostólico y la vocación misionera que llevaba tan adentro. Dios estaba siempre en su corazón, en sus actuaciones y en sus labios, oportune et inoportune, lleno de impulso misionero y evangelizador.