Juan Bosco Rubio Vaquero
Sacerdote (1943-2010)
Nacimiento: Pozoblanco Córdoba), 4 de marzo de 1943
Profesión religiosa: San José del Valle (Cádiz), 16 de agosto de 1961
Ordenación sacerdotal: Sevilla, 23 de mayo de 1970
Defunción: Córdoba, 7 de marzo de 2010
Nace en Pozoblanco el 4 de marzo de 1943, en el seno de una familia muy numerosa, 11 hermanos, muy cristiana y muy salesiana.
Él llevará el nombre de Juan Bosco; una hermana, el de María Auxiliadora; Manuel y Juan Bosco serán salesianos y su hermana Carmen, Hija de María Auxiliadora. Su padre, Manuel, fue presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos durante más de 25 años.
Comenzó Juan Bosco sus estudios en Pozoblanco. Ingresó en el aspirantado de Montilla, hizo el noviciado en San José del Valle y profesó el 16 de agosto de 1961. Allí mismo cursó los tres años de estudios de filosofía. El tirocinio práctico lo realizó en Ronda y Posadas.
Durante sus años de estudio de teología en Sanlúcar La Mayor alternaba los estudios con el trabajo pastoral con los jóvenes marginados de los barrios de la periferia de Sevilla. Es ordenado de sacerdote en Sevilla el 23 de mayo de 1970.
Desde entonces ejerció como consejero en la casa de Pozoblanco, entregado con entusiasmo a las tareas pastorales, sobre todo a través del centro juvenil Mundo Joven. Su entrega sacerdotal al mundo obrero se fue aquilatando en las escuelas profesionales de Santa Cruz de Tenerife y Málaga, donde aprovechó para conseguir el título de maestría industrial. En esos años asiste a los cursos de sociología que se impartían en El Escorial y después terminó la licenciatura en Madrid.
Jaén será unas de las casas en las que más tiempo vivió y más intensamente, primero en la residencia para menores en dificultades, que tenía la diputación provincial, y después en la casa de acogida.
En Linares trabajó en la parroquia. Puso en práctica sus artes y facultades para convertirla en un ambiente salesiano, con cantería de jóvenes animadores y feligreses socialmente comprometidos, de entre los cuales surgió alguna vocación para religioso salesiano. La misa para los niños de 11.00 en San Agustín y los oratorios de verano para los niños sin otras posibilidades ofrecieron un precioso trabajo de acercamiento de los pobres a la Iglesia.
Los últimos nueve años de su vida los vive en Córdoba (2001-2010), como vicario de la comunidad y de la parroquia de San Lorenzo.
Durante los veranos y con otros jóvenes salesianos y animadores se desvivió para atender a los jóvenes de barriadas marginales de la ciudad (Palmeras, polígono del Guadalquivir…) a través de talleres y actividades de tiempo libre, acampadas y convivencias.
Parroquia y taller: un binomio pastoral perfecto. La parroquia de San Lorenzo con su eucaristía y su catequesis de confirmación para jóvenes cofrades que tanto bien hizo. Y el centro social o la fundación proyecto Don Bosco con su escuela-taller o sus jóvenes emigrantes a los que ayudó de forma humilde arreglándoles los papeles o enseñándoles español.
Pero la enfermedad se hizo presente a través de la diabetes y un cáncer en el páncreas. Luchó cuanto pudo, pero falleció el 7 de marzo de 2010, a los 67 años de edad.
Fue un salesiano comprometido con su fe y la causa de los más pobres. Se señaló siempre inconformista con los compromisos de salón que no respondieran a las necesidades de los más necesitados. Practicó la caridad humildemente, sacó a muchos muchachos de la calle y les devolvió su dignidad de hijos de Dios. Su vida fue un testimonio de entrega, sacrificio y coherencia hasta el final.