Ignacio Rull i Llebaría
Coadjutor (1944-2009)
Nacimiento: Falset (Tarragona), 13 de abril de 1944
Profesión religiosa: Terrassa (Barcelona), 5 de septiembre de 1981
Defunción: Barcelona, 17 de enero de 2009
Nació en Falset (Tarragona) el 13 de abril de 1944. Realizados los estudios primarios en su pueblo natal, a los 15 años ingresó en nuestro colegio de Sarrià, donde estudió carpintería metálica. Después siguió por correspondencia los estudios de Auxiliar de Industrial obteniendo el título por el Ministerio de Industria español.
Realizó también varios cursos de catequesis, biblia, cristología, liturgia, teología espiritual, salmos y sociología religiosa en Martí-Codolar. El clima de fuerte piedad y disciplina, junto con el ejemplo de los salesianos coadjutores del colegio despertaron en él los deseos de ser salesiano. Sus padres, al advertirlo, lo sacaron del colegio para que se iniciara en el mundo laboral.
Pero pudo más su opción vocacional y en 1980 lo encontramos en Badalona haciendo el prenoviciado y en Terrassa para el inicio del noviciado. El 5 de septiembre de 1981 emitió su primera profesión religiosa. Pasado el postnoviciado en Sant Jordi y Huesca, y el primer año del tirocinio en Terrasa, partió para Perú el 6 de noviembre de 1984.
Su servicio misionero lo desarrolló en Monte Salvado y en Calca (1985-1987), como encargado del oratorio, los talleres y la granja. Siguieron cinco años en Arequipa, al frente del taller, clases de tecnología y del albergue de niños.
En 1993 comienza una etapa de continuos destinos, encargado de talleres, oratorios, clases y otros menesteres: con monseñor Godayol en Ayaviri (1993), Piura (1995), Ayacucho (1996), El Cuzco (1997), Huancayo (1999), de nuevo con monseñor Godayol (2000) que le encarga apoyar una parroquia en la zona de la selva; regresa a Ayacucho (2003) y a Arequipa como encargado de la Casa Don Bosco, y en 2007 retorna a Arequipa para apoyar el CEPTRO, particularmente la sede de Majes.
En los últimos meses del año 2008 comenzó a tener una tos que no podía contener y que, tras diversos tratamientos y consultas, se descubrió que era un cáncer pulmonar. La familia decidió trasladarlo a Barcelona, para tener un tratamiento más especializado en neumatología. Pero, después de mucho sufrimiento, falleció el 17 de enero de 2009, a los 64 años de edad.
Ignacio trabajó mucho y en muchos lugares. La suya fue una vida llena de ilusión y de cambios. De todos esos sitios guardaba buenos recuerdos y amigos. No tenía miedo al trabajo ni a los lugares inhóspitos donde se encontrara.
Era un hermano de gran fe, humano y humanizador, de espíritu sereno y a la vez enérgico. La eucaristía y su total confianza en Dios, así como su gran capacidad de sufrimiento y perdón, fueron la fuerza que le sostuvo en su trabajo misionero. María Auxiliadora fue su Madre y compañera de camino. Buen religioso, fiel a sus prácticas de piedad y obediente, «pasó por Perú —como dice su último director— haciendo el bien».