Tognetti Biarini, Marco

Marco Tognetti Biarini

Sacerdote (1883-1957)

Nacimiento: Minusio (Suiza), 16 de junio de 1883
Profesión religiosa: Foglizzo (Italia), 30 de septiembre de 1900
Ordenación sacerdotal: Granada, 25 de septiembre de 1910
Defunción: Campano, 24 de octubre de 1957

Natural de Minusio, pueblecito del cantón italiano de Ticino en Suiza, sus padres, fervorosos cristianos, lo envían al Oratorio de San Francisco de Sales de Turín para hacer los estudios de humanidades.

Allí conoce y trata a los salesianos de la primera generación: don Rua, don Albera, don Francesia, don Cerruti, monseñor Cagliero y tantos otros. Dócil a la divina llamada, en octubre de 1899 entra en el noviciado de Foglizzo (Turín). En un cuadernillo de notas íntimas escribe: «Haciéndome salesiano encontraré pan, trabajo y paraíso. ¿Qué más necesito?».

Al concluir el noviciado, el 30 de septiembre 1900, en presencia de don Rua, emite los votos perpetuos. Estudia filosofía en Turín-Valsalice-Turín. Pasa de inmediato a las universidades de Bolonia y Parma, consiguiendo la licenciatura en Física y Matemáticas a los 21 años no cumplidos. Desde 1914 la Sociedad Española de Física y Química le contaría entre sus socios numerarios.

En 1904 don Rua lo envía a España y en la casa de Utrera transcurre gran parte de su vida, primero como profesor y asistente, desde 1915 como prefecto y el sexenio 1917-1923 como director. Durante su directorado el colegio se embellece con nuevas construcciones y él acrecienta la propia fama ya bien reconocida. Obligado a revalidar sus títulos en España, frecuenta las universidades de Sevilla y de Barcelona y obtiene en 1909 la licenciatura en Ciencias Físicas con premio extraordinario.

Los estudios de teología, siempre en Utrera, debe simultanearlos con la enseñanza y es ordenado sacerdote en Granada el 25 de septiembre de 1910. En 1923 es nombrado director del noviciado y estudiantado filosófico de San José del Valle. En 1927 vuelve de prefecto a Utrera y pasa de allí a Ronda como director del colegio del Sagrado Corazón en la difícil época de la república, que promulgó en 1933 la ley que prohibía a los extranjeros ejercer cargos directivos de casas religiosas, por lo que deja la dirección y continúa en el colegio como simple profesor.

Al estallar la Guerra Civil, pudo embarcarse en Málaga rumbo a Italia. Finalizado el conflicto bélico en España, se traslada a San José del Valle, como confesor y maestro. En 1942 es nombrado por segunda vez director del colegio Sagrado Corazón de Ronda. En 1945 vuelve al nuevo estudiantado filosófico de Utrera.

En 1949 es destinado a la casa de Campano, primero como prefecto y en 1952 como director, logrando hacer de la escuela agrícola un admirable bachillerato agrícola, señalado como modelo por las mismas autoridades académicas.

El intenso trabajo comienza a dejar profundas huellas en su robusto físico, con disminución palpable de energías y cansancio del corazón, que comienza a dar señales de debilitamiento. Por eso, al final del curso escolástico 1956-1957, pide ser delegado de responsabilidades y pasó, por los meses que le restaban de vida, a tareas de confesor y profesor de alguna materia.

El 21 de octubre se retira después de la cena y a la mañana siguiente lo encuentran inconsciente. Muere el 24 de octubre de 1957, a la edad de 74 años.