Vidal Gramunt, Francisco

Francisco Vidal Gramunt

Sacerdote (1879-1957)

Nacimiento: San Martín de Provenzals (Barcelona), 2 de abril de 1879
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts,1996
Ordenación sacerdotal: Plasencia (Cáceres), 1903
Defunción: Bahía Blanca (Argentina), 13 de marzo de 1957

Nació en San Martín de Provenzals, Barcelona, el 2 de abril de 1879. Estudió dos años en el seminario de Barcelona y en 1894 entró en el colegio salesiano de Sarrià, como aspirante salesiano. Hizo el noviciado en Sant Vicenç dels Horts, donde emitió directamente los votos perpetuos en 1996.

Estudió filosofía en Sarrià y fue después destinado a la casa de Béjar (Salamanca), donde a la vez que daba clase en el colegio, estudió teología de 1899 a 1903. Fue ordenado sacerdote en Plasencia, sede de la diócesis a la que pertenece la ciudad de Béjar. Permaneció en Béjar hasta 1907 en que fue destinado a Valencia como catequista. En 1908 don Rua aceptó su petición de ir a las misiones y fue enviado a Rawson para ayudar a don Bernardo Vacchina. Rawson fue el punto de partida para sus empresas misioneras, recorriendo toda la Patagonia, atendiendo a los restos de las tribus indígenas que aún quedaban y a los colonos italianos y españoles. Era un hombre vivaz, trabajador y constante. Su piedad era simple y espontánea, sin exterioridades, pero rica en frutos de virtud. Tuvo que dejar su vida nómada para ocuparse del colegio de Rawson como consejero y catequista hasta 1920, en que pasó al colegio de Trelew, donde permaneció solo un año, volviendo de nuevo como director al colegio de Dawson hasta 1928. Fue después durante dos años catequista en Viedma y por un año director de Patagones. Más tarde fue encargado de la casa misionera de Chosmalal (1932-1934) y de la de San Carlos de Bariloche (1935-1940). Debido a su estado de salud, se vio obligado a dejar los cargos dirigentes y a dedicarse a una actividad más reposada, ejerciendo como sabio y experimentado confesor. Con ocasión de sus Bodas de Oro sacerdotales se le ofreció un viaje a España, pero él prefirió visitar los lugares de sus correrías misioneras, siendo en todas partes recibido con gran entusiasmo y afecto. Al final, casi completamente sordo, se dedicaba a servir a los demás en todo lo que podía, incluso haciendo de cocinero. Murió en Bahía Blanca el 13 de marzo de 1957, a los 77 años.