Francisco Gutiérrez Andérez
Sacerdote (1942-2024)
Nacimiento: Palencia, 2 de noviembre de 1942
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1959
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 2 de marzo de 1969
Defunción: Arévalo, 25 de septiembre de 2024
Paco, como habitualmente le llamábamos, había nacido en Palencia el 2 de noviembre de 1942, en la familia numerosa formada por Francisco y Agustina. La vocación a la vida religiosa prendió pronto en Paco. Cuando él y su hermana Carmina mostraron esa inquietud, su familiar salesiano D. Tomás Alonso (primo de su madre) les presentó la vida salesiana. Y fue una gran alegría para su familia tener dos hijos en la Familia Salesiana, un salesiano y una Hija de María Auxiliadora. Paco había estudiado con los Maristas en Palencia y en incorporó al seminario de Arévalo en 1956. Después de 2 cursos de aspirantado, realizó el noviciado en Mohernando, terminándolo el 16 de agosto de 1959 con la primera profesión. Su proceso formativo lo realiza como era habitual: tres años de Filosofía en Guadalajara; tres años de tirocinio en Salamanca-María Auxiliadora; y, también en Salamanca, la etapa de preparación a la ordenación sacerdotal que recibe de manos de Mons. Demetrio Mansilla el 2 de marzo de 1969 en el Teologado de Salamanca.
Como sacerdote, desplegó su entrega pastoral, con el estilo que le caracterizaba, en varias casas salesianas: Mohernando, La Paloma, Béjar, Guadalajara, Aranjuez, Paseo de Extremadura, Atocha. Destacan tres casas en las que ha estado destinado mucho tiempo y en las que ha hecho buenas amistades y antiguos alumnos: Béjar, Guadalajara y Atocha. Quienes han convivido con él saben de su reciedumbre, de su tesón, de su exigencia y orden en el ámbito académico, especialmente en las áreas de Ciencias y en Educación Física. El deporte ha sido un terreno en el que ha dedicado muchas energías y entusiasmo, convencido de que era un cauce extraordinario para educar a los chavales que se le encomendaban. Basta recordar las memorias anuales de la actividad deportiva del Club Deportivo Salesianos – Guadalajara, elaboradas con mimo y multitud de datos. Y otro dato significativo es la creación del Centro Juvenil de Béjar, cuando era director de esa casa. Fue el 24 de marzo de 1982, cuando él, firmando el acta de constitución de la Asociación, escribía: «este proyecto es fruto de vuestras ilusiones y esperanzas de jóvenes, y expresa el deseo de que el ‘Centro Juvenil Don Bosco’ sea un lugar donde podáis madurar como personas… ¡Ánimo!, que la Virgen Auxiliadora y S. Juan Bosco nos ayuden».
Siempre estuvo muy unido a su familia, especialmente a su hermana Carmina; y a un numeroso grupo de antiguos alumnos que le recordaban y querían mucho, y con los que estuvo en comunicación continuada hasta los últimos momentos.
Desde hacía unos años padecía diabetes que se fue agudizando progresivamente y fue necesario amputarle primero un pie y después también el otro. Sufrió con mucha entereza el dolor, pero la dificultad de movimiento afectó a su carácter y a su capacidad de comunicación con los demás. El señor le ha concedido un merecido descanso, premiado así su entrega generosa a la misión salesiana.