Tirso Álvarez Gallego
Coadjutor (1925-2020)
Nacimiento: Villoria de Órbigo (León), 19 de abril de 1925
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1955
Defunción: Oviedo, 21 de marzo de 2020
Nació Tirso en el pueblo leonés de Villoria de Órbigo. Sus padres fueron Francisco Álvarez y Ana María Gallego. El primer contacto con los salesianos tuvo lugar en la Universidad de Zamora en 1953. Solo un año más tarde ingresó en el noviciado de Mohernando, donde profesó como coadjutor salesiano el 16 de agosto de 1955. Fue inmediatamente destinado a hacer el posnoviciado primero a la casa de Atocha y al año siguiente fue a la Universidad Laboral de Zamora (1956-1958), donde aprendió el oficio de mecánica. Terminado el periodo de formación fue destinado como jefe de taller al colegio de Calvo Sotelo de La Coruña (1958-1960).
Volvió a Zamora y trabajó como profesor de taller durante los años 1960 a 1980 y al dejar los salesianos la dirección de la Universidad, Tirso fue enviado al colegio de Oviedo-Masaveu, donde permaneció hasta su muerte en marzo de 2020. Tirso llevaba ya varios años muy delicado de salud, por eso cuando en la casa de Oviedo-Masaveu entró el coronavirus, fue uno de los primeros en ser atacado gravemente. Duró unos días, pero al final sucumbió al terrible y mortífero virus.
Tirso era una persona muy sencilla, hasta en su exterior. Humilde, muy trabajador, responsable y constante en su trabajo. Por eso era muy querido y apreciado por todos y por eso pasó por tan pocas casas, siempre con talleres, y siempre muy aceptado por todos por su bondad, su serenidad y su eficaz trabajo con los jóvenes. Como dice el Vicario inspectorial en la comunicación de su muerte, Tirso en el cielo “habrá recuperado todas sus habilidades manuales y ya estará en el taller, con San José, haciendo sus tareas y trabajos con él”. Así lo esperamos. Descanse en paz.