Miró Richart, Luis

Luis Miró Richart

Sacerdote (1937-2012)

Nacimiento: Alcoy (Alicante), 23 de noviembre de 1937
Profesión religiosa: L’Arboç del Penedès, 16 de agosto de 1954
Ordenación sacerdotal: Martí-Codolar, 3 de mayo de 1964
Defunción: El Campello, 26 de septiembre de 2012

Nació en Alcoy el 23 de noviembre de 1937. Siendo alumno del colegio salesiano de su ciudad, muy pronto sintió la llamada del Señor para seguirle de cerca como salesiano. En L’Arboç del Penedès hizo el noviciado y su primera profesión el 16 de agosto de 1954. Pasó a Sant Vicenç dels Horts para los estudios filosóficos, terminados los cuales, cumplió el trienio práctico en Cabezo de Torres y los estudios teológicos en Martí-Codolar, donde recibió la ordenación sacerdotal el día 3 de mayo de 1964.

Las casas donde Luis vivió su vocación salesiana y sacerdotal fueron las de Andorra de Teruel, Valencia-Calle Sagunto, El Campello, Elche-San José, Alicante, Albacete, Valencia-San Juan Bosco, Valencia-San José y de nuevo El Campello, donde estuvo durante algunos meses antes de morir. Le gustaba recordar sobre todo sus estancias en Andorra de Teruel, en El Campello y en Valencia-San Antonio, donde vivió con intensidad su vocación salesiana.

Luis siempre se mostró amigo de la cultura. Logró obtener la licenciatura en Filosofía en la Universidad de Valencia y siguió cuidando su formación con lecturas, en visitas a museos y exposiciones, asistiendo a conferencias y charlas formativas, aprovechando cualquier evento cultural que se celebrara en la ciudad de Valencia.

Una seria dolencia mental, que padeció durante largos años, condicionó seriamente su actividad. La fuerte medicación y los muchos cuidados afectaron el ritmo de su vida y debilitaron la salud de su mente. Como afirmó el padre inspector, don Ángel Tomás, en la homilía funeral: «Nuestro hermano Luis ha sido un vivo ejemplo durante años de una vida crucificada en el sufrimiento, en el dolor y a veces en la incomprensión».

No obstante, cuando sus achaques se lo permitían, participaba activamente en la conversación de los hermanos, recordaba historias y dejaba constancia de su personalidad bondadosa, alegre y apostólicamente inquieta.

A pesar de sus achaques, mantenía una cordial relación con su familia, que lo recordaba de esta manera: «Siempre fue muy buena persona y estuvo presente en los acontecimientos familiares, ejerciendo también su ministerio sacerdotal (bautismos, bodas y efemérides de familia) y con detalles y recuerdos constantes. Lo llevamos en nuestros corazones, le hemos querido muchísimo…».

Los hermanos que convivieron con él los últimos años en la comunidad de la casa inspectorial de Valencia, destacaron, además, el sentimiento de gratitud que, cuando su enfermedad se lo permitía, solía expresar a los hermanos que cuidaban de él y que le dieron la posibilidad de mantener una buena calidad de vida.

Estuvo acogido sus últimos días en la residencia salesiana de El Campello, donde falleció el día 26 de septiembre del año 2012, a los 74 años de edad.