Jiménez Iglesias, José Manuel

José Manuel Jiménez Iglesias

Sacerdote (1928-2007)

Nacimiento: Salamanca, 16 de noviembre de 1928
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1946
Ordenación sacerdotal: Salamanca, 26 de junio de 1955
Defunción: Madrid, 31 de mayo de 2007

La fe y el cariño de sus padres, junto a la educación recibida en los colegios salesianos de San Benito y María Auxiliadora de Salamanca, hicieron germinar en él la vocación salesiana.

A los 13 años comienza el aspirantado en Astudillo; el curso 1945-1946 hace el noviciado en Mohernando y la primera profesión el 16 de agosto de 1946. En Mohernando cursa también los estudios de filosofía. Los tres años de tirocinio discurren en el colegio de La Coruña (1948-1951). En Madrid-Carabanchel Alto completó su formación salesiana y sacerdotal con los estudios de teología. Hizo la profesión perpetua el 22 de mayo de 1952 y fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1955 en su ciudad de Salamanca.

Es destinado como catequista y formador de aspirantes a Zuazo de Cuartango. Empieza ya entonces a darse a conocer como brillante orador. Su forma y estilo de expresarse quedaba grabado en quienes le escuchaban, junto a su personalidad siempre atrayente, con la sonrisa permanente en los labios y el entusiasmo que ponía y transmitía en todas sus intervenciones.

Diversas casas de la inspectoría (San Fernando, Guadalajara, Ciudad Real, Carabanchel) le conocieron como profesor de lengua y literatura española y de inglés. Pero él nunca olvidaba su condición de sacerdote y evangelizador. En este sentido, le gustaba que le llamasen «El Father». Le recordaba el tiempo pasado en Nueva York y otras tierras americanas entre los inmigrantes, donde comenzaron a llamarle así.

A la casa de Carabanchel Alto llegó ya al final de su camino. No podía dar clases, ni casi predicar o hablar en público. Pero con mayor o menor dificultad bajaba todos los días al patio a las horas del recreo. Siempre se le veía rodeado de muchachos, a los que sabía decir una palabra de ánimo, de alegría y amistad.

El día 31 de mayo de año 2007, al volver despacio, poco a poco, como tantas veces, de su asistencia en el patio entre los muchachos, cayó fulminado junto a un viejo olmo que da sombra a la entrada de la residencia salesiana del colegio de Carabanchel Alto. Tenía 78 años de edad.