Tomás García, Ángel

Ángel Tomás García

Sacerdote (1941-2007)

Nacimiento: Villena (Alicante), 1 de octubre de 1941
Profesión religiosa: L’Arboç del Penedès, 16 de agosto de 1958
Ordenación sacerdotal: Villena (Alicante), 29 de abril de 1968
Defunción: Valencia, 22 de mayo de 2007

Nació en Villena (Alicante) el 1 de octubre de 1941. Su infancia transcurrió en el seno de una familia numerosa y comprometida cristianamente, claramente influenciada por la figura de la madre, Petronila, mujer de gran personalidad y muy cercana al ambiente salesiano de la ciudad. De pequeño —dicen— ya le costaba estar callado. Las vecinas decían que era un «abogado de secano»: sabía mucho de todo sin tener «carrera». A los 12 años marchó al aspirantado de El Campello y posteriormente a Gerona.

En 1957 empezó el noviciado en L’Arboç del Penedès (Tarragona), donde profesó el 16 de agosto de 1958. Cursó filosofía en Sant Vicenç dels Horts y realizó el trienio en El Campello. Marchó después a Martí-Codolar para estudiar teología. Recibió la ordenación presbiteral en su ciudad natal, el 29 de abril de 1968, junto con sus compañeros y paisanos, los hermanos Eladio y Enrique García Hernández, en el marco de las celebraciones de los 50 años del colegio salesiano.

Ya sacerdote, su primer destino fue el entonces PAS de Roma, donde obtuvo la licenciatura en Filosofía-Pedagogía y el bachillerato en Teología. Vuelto a la inspectoría, fue destinado a Valencia, ciudad en la que ya permanecerá toda su vida. De 1971 a 2000 dedicó todos sus esfuerzos en la creación y el funcionamiento del gabinete psicopedagógico. Al mismo tiempo desempeñó cargos de dirección y animación: director de la casa de San Antonio Abad, consejero inspectorial, director del postnoviciado, inspector de Valencia (2000-2006) y director de la casa de acogida de menores Don Bosco de Valencia.

Atendía además otros compromisos, entre los que destaca el «Grupo Martes» que él fundó para ayudar a jóvenes en situación de grave riesgo por el consumo de drogas. Relacionado con ese grupo estaba su dedicación a los jóvenes de la cárcel de Picassent. En 2007, el Ayuntamiento de Valencia le concedió por toda esta labor el premio «Valencia se solidariza».

Fue también profesor en la Escuela de Magisterio de la Iglesia «Edetania», atendía clínicamente a religiosos, daba charlas de educación sexual y de orientación pedagógica, escribía artículos, daba conferencias, predicaba ejercicios espirituales, dirigía cursos de formación, etc.

Ángel fue un hombre de gran corazón, de gran talla humana y espiritual, de gran capacidad para el trabajo, luchador y responsable. Al mismo tiempo fue una persona cercana y optimista, con agudo sentido del humor —no ausente de cierta picardía— dispuesto siempre a escuchar y a ayudar.

El secreto de su trabajo desmedido y de su personalidad estaba en su vida de piedad sencilla y profunda, que procuraba recargar cada día en los sacramentos y en las prácticas de piedad de la comunidad, a las que fue siempre fiel.

En los últimos años su salud se deterioró mucho: pruebas clínicas, varias operaciones quirúrgicas, recuperaciones… Convaleciente todavía de una seria intervención quirúrgica, sacó fuerzas de flaqueza para acudir al funeral y entierro de su hermano Juan Bosco en Villena. Al volver a Valencia, se sintió cansado. Al día siguiente apareció muerto en su cama. Era el 22 de mayo de 2007, antevíspera de la fiesta de la Madre Auxiliadora. Tenía 65 años de edad.

Su funeral fue una apoteósica demostración de admiración y afecto de los innumerables amigos que su generosa entrega conquistó a lo largo de su fecunda labor salesiana, entre los que destacaba la presencia de muchos jóvenes a quienes había ayudado a salir del mundo de la droga o de la delincuencia. Habían perdido a un padre y amigo. Uno de ellos, cuando Ángel estaba a punto de ser operado del corazón, se le presentó en el hospital para ofrecerle seriamente el suyo. Ángel contaba la anécdota con lágrimas en los ojos. La escena es digna de un buen hijo de Don Bosco.

Una calle de Valencia lleva su nombre, así como la Fundación Inspectorial de Solidaridad Ángel Tomás (FISAT).