José María Peña Andrés
Coadjutor (1940-2005)
Nacimiento: Cardeñajimeno (Burgos), 13 de marzo de 1940
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1959
Defunción: Mohernando, 11 de noviembre de 2005
Como él mismo reconocía, su vocación nació por la influencia de un salesiano de su mismo pueblo, Federico Hernando —más tarde inspector de Bilbao—, y de la lectura de una biografía de Domingo Savio. En 1954 inicia el aspirantado en Astudillo. De 1955 a 1958 sigue en Arévalo y realiza el noviciado y profesa en Mohernando el 16 de agosto de 1959. Estudia filosofía en Guadalajara (1959-1962) y practica el tirocinio en el colegio de San Fernando (1962-1965).
En 1965, al comenzar los estudios de teología, unas dolencias continuas de oído aconsejan interrumpir el curso. Llega así a Puertollano (Ciudad Real), como un paréntesis de espera hasta despejar los problemas. Pero en Puertollano encontraría su altar, su escuela y su patio. La provisionalidad se transformó en una estancia permanente de más de 34 años. Y el que iba para sacerdote cuajó en excelente coadjutor salesiano. Puertollano se convierte en el centro de su actividad y su vida, y sus muchachos, su constante preocupación y razón de ser. Fueron largos años de entrega generosa y desinteresada que hacen de él un personaje casi de leyenda que parece no cabía en su persona tan sencilla, afable y cordial. Se convirtió en casi un símbolo de la obra salesiana en Puertollano. El homenaje que le dedicó el ayuntamiento de la ciudad es signo claro de la gran estima general y de la huella que dejó como educador de clase, en el grupo scout Don Bosco, en las catequesis, en las actividades de tiempo libre y deportes y en el centro juvenil.
Una obediencia imprevista le lleva a Mohernando en el curso 2000-2001, como colaborador de la granja-escuela, donde fallece a causa de un cáncer abdominal a los 65 años, el 11 de noviembre de 2005, y es enterrado en su pueblo.