Lázaro Cámara, Juan

Juan Lázaro Cámara

Sacerdote (1921-2000)

Nacimiento: Arroyal de los Carabeos (Cantabria), 28 de octubre de 1921
Profesión religiosa: Mohernando, 16 de agosto de 1942
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 24 de junio de 1951
Defunción: Bilbao, 7 de diciembre de 2000

Nació en Arroyal de los Carabeos (Cantabria), una localidad de la que han salido muchos salesianos. Su infancia transcurrió en Reinosa. Juan comenzó a participar en la vida social del pueblo trabajando como empleado de correos.

Los menesianos le impartieron la enseñanza elemental. Pasó por su pueblo don Germán Martín, uno de los mártires de la Guerra Civil, y se lo llevó a Carabanchel Alto. Era el año 1934.

El día 20 de julio de 1936 el colegio fue asaltado y los salesianos y estudiantes fueron conducidos al cercano colegio de Santa Bárbara. Una tía suya se hizo cargo de él y lo llevó a Castellón, donde pasó los años de la guerra.

Durante estos años, a causa de las privaciones y sufrimientos, hizo su aparición una escoliosis, que sería causa de muchos sufrimientos interiores y cuyas consecuencias nunca superó completamente.

El 29 de septiembre de 1939 reanudaba sus estudios haciendo el noviciado en Mohernando, que finalizó con la profesión (16 de agosto de 1942) y, como otros salesianos, allí mismo hizo los estudios de filosofía. Fue destinado al colegio del Paseo de Extremadura de Madrid y después a Madrid-Atocha como clérigo trienal.

Los años de teología los pasó en Carabanchel Alto y los culminó con la ordenación sacerdotal (24 de junio de 1951). Sus primeros trabajos sacerdotales los realizó en el colegio de Madrid-San Fernando, donde permaneció hasta el año 1955 trabajando con paciencia y cariño por los jóvenes y preparando con esmero obras de teatro y zarzuelas. Y allí le llegó la obediencia para ser director de la casa de El Royo (Soria). Fueron años que recordaba como duros y sacrificados, con algunos momentos dolorosos de soledad y lejanía.

Al acabar, otra obediencia, también de director, iba a marcar definitivamente el resto de su vida:

«Recibí —escribía— la obediencia para trasladarme como director a Carranza… Mientras esta casa se abría, residí en la sede inspectorial de Bilbao. La apertura no se llevó a cabo y entonces quedé como personal de Deusto y me ocupaba en menesteres de la secretaría inspectorial». Y allí ejerció de secretario inspectorial durante 32 años. Acompañó a la joven inspectoría en su niñez y en su entrada en la edad adulta. Tuvo que intervenir en situaciones difíciles, serenando posturas radicalizadas en aquellos inquietos años inmediatamente posteriores al Concilio Vaticano II.

Otra característica en la que destacó don Juan fue la del ministerio del sacramento de la reconciliación que administraba a los hermanos en los retiros y sobre todo en la iglesia de Deusto.

Y así hasta que los achaques de diversa índole, propios de su edad, se lo impidieron. Empleó entonces su tiempo en redactar una historia de la inspectoría, en la que se recogen los acontecimientos acaecidos desde su fundación hasta el año 1979.

El día 7 de diciembre de 2000, víspera de la Inmaculada, se levantó a la hora acostumbrada y, mientras esperaba el desayuno, sufrió un desvanecimiento. Al poco tiempo de administrarle la unción de enfermos, expiró. Tenía 79 años de edad.