González García, Rosendo

Rosendo González García

Sacerdote (1917-1998)

Nacimiento: Urdiales del Páramo (León), 19 de diciembre de 1917
Profesión religiosa: Carabanchel Alto, 16 de agosto de 1941
Ordenación sacerdotal: Carabanchel Alto, 29 de julio de 1950
Defunción: León, 28 de agosto de 1998

Nació en Urdiales del Páramo (León) el 19 de diciembre de 1917.

Inicia pronto su camino hacia el sacerdocio, que tuvo que interrumpir por la Guerra Civil. Con 19 años fue llamado a filas y enviado al frente de Teruel. Terminada la contienda, reanudó su formación religiosa. En 1941, con 24 años, hizo su primera profesión religiosa y en 1950 fue ordenado en Carabanchel Alto.

Pronto ocupó cargos de responsabilidad, como director, ecónomo y vicario inspectorial. Durante muchos años combinó estos cargos con el de encargado de la pastoral vocacional de la inspectoría. En sus años de Zamora inicia una labor que era nueva en España: hallar vocaciones para el Instituto de las Voluntarias de Don Bosco.

En 1972, marcha a Venezuela, donde se encontraba su hermano, fundador del instituto secular de Damas Salesianas, y trabaja pastoralmente en el templo dedicado a Don Bosco, recientemente construido.

En mayo de 1998, llega a la casa inspectorial de León gravemente enfermo, confiando encontrar remedio a su enfermedad; pero tres meses después murió en León, el 28 de agosto de 1998, a los 80 años de edad.

Don Rosendo era pequeño de estatura, pero grande de espíritu, que despertaba admiración, cariño y amistad allá donde iba. En su vida personal se distinguió por la disciplina, la capacidad de trabajo y austeridad de vida. Como salesiano, su figura fue altamente ejemplar, animada por una oración profunda y confiada, alimentada por la celebración fervorosa de la santa misa y un amor filial a María Auxiliadora, cuya devoción propagaba constantemente.

Su funeral fue presidido por don Filiberto Rodríguez, entonces miembro del Consejo General, asistido por don José Antonio San Martín, inspector-provincial de León, y concelebrada por un gran número de sacerdotes venidos de todas las casas de la inspectoría.

El 31 de agosto, el templo de San Juan Bosco de Altamira (Venezuela) fue escenario de un solemnísimo funeral, presidido por el cardenal Castillo Lara, acompañado por los obispos monseñor Miguel Delgado y monseñor José Divassón. Concelebraron don Miguel González, hermano de don Rosendo, el inspector de Venezuela, y gran número de salesianos y sacerdotes del clero secular. Asistían también buen número de Hijas de María Auxiliadora, Voluntarias de Don Bosco y, sobre todo, de Damas Salesianas, instituto secular fundado por el padre Miguel González.