José Saborido Cid
Sacerdote (1882-1960)
Nacimiento: Allariz, 23 de diciembre de 1882
Profesión religiosa: Sant Vicenç dels Horts, 8 de diciembre de 1900
Ordenación sacerdotal: Ivrea (Italia), 18 de septiembre de 1909
Defunción: Orense, 4 de febrero de 1960
La vocación salesiana de don José Soborido Cid fue fruto de una cristiana familia, muy especialmente de su madre Manuela. A él le siguieron otros dos hermanos y varios muchachos de la misma villa y de la zona.
Él fue el primero de los alaricanos que se trasladaron a Barcelona-Sarrià para hacerse salesianos, cuando tenía 16 años.
Nació en Allariz el día 23 de diciembre de 1882. Se presentó en el colegio de Barcelona-Sarrià cuando ya había cursado tres años de latín en su mismo pueblo. Al terminar el cuarto curso con sobresaliente, lo enviaron a Sant Vicenç dels Horts para hacer el noviciado, donde profesó el 8 de diciembre de 1900.
Allí mismo realiza sus estudios de filosofía, con notas de meritissimus cum laude. El trienio práctico lo cumplió en Mataró, San Benito, Salamanca y en el de la calle Viñas de Santander.
Hizo los estudios de teología en la casa de Foglizzo (Italia). Fue ordenado sacerdote en Ivrea (Italia). Estrena su apostolado sacerdotal en el colegio de Mataró, frecuentando al mismo tiempo la Universidad de Barcelona, donde obtiene la licenciatura en Ciencias Exactas.
En 1918 es nombrado director de Orense, pasando al terminar los tres años a Santander primero al colegio de calle Viñas, y posteriormente al colegio María Auxiliadora del Alta. De 1925 a 1938 ejercerá en Salamanca, como maestro (1925-1931), como director (1931-1934) y finalmente como confesor (1924-1938). Recibe después recibe la encomienda de dirigir las obras del colegio de Deusto. Como arquitecto inspectorial, acude a La Coruña, para dirigir las obras de reestructuración del colegio San Juan Bosco. Vuelve de nuevo a Salamanca el curso 1940-1941 y retorna a La Coruña en 1941-1943. El año 1943 llega como director a Orense y comienza la construcción del nuevo colegio. El año 1946, cesa de director y continúa en Orense hasta su muerte, como encargado de la construcción del colegio y de la iglesia.
Lo cierto es que en todos los sitios por donde pasó dejó el sello personal de su gusto y su arte: Allariz, Bilbao-Deusto, Orense, Salamanca, Madrid-Carabanchel Alto… Hay que señalar también su gusto por la pintura, de la que dejó copias bastante logradas de cuadros de Murillo y Velázquez. En la iglesia de Deusto esculpió un artístico viacrucis, de tamaño natural, alrededor de toda la iglesia. En Orense intentó repetir esa obra de arte sin conseguirlo, porque en la tercera estación cayó, como Jesús, y sus ya agotadas condiciones físicas no le permitieron terminarlo.
Puso al servicio de la Congregación todo el bagaje de sus cualidades humanas y religiosas. Recibió la Medalla del Trabajo por el Gobierno de la Nación que reconocía su ejemplo de trabajo, tesón y confianza en la Divina Providencia. Solo con esas dotes pudo lograr ver realizada la ingente obra que sobre sus hombros se echó.
Otra caída en el seguimiento de las obras de ampliación del colegio de Orense le produjo ruptura del fémur y otras contusiones de las que ya no se recuperó. Don Emilio Corrales, entonces inspector, nos ofrece este testimonio: «Hace algún tiempo, celebró sencillamente el jubileo de sus Bodas de Oro sacerdotales nuestro querido don José Saborido, que tanto ha trabajado en la España salesiana, muy particularmente en las inspectorías de Barcelona, Madrid y en la nuestra de Santiago el Mayor. Las obras y la vida de este gran hijo de san Juan Bosco constituyen para nosotros una gloria, que a todos nos beneficia y estimula».
Falleció en Orense el 4 de febrero de 1960, a los 77 años de edad.