José Camacho Vázquez
Sacerdote (1892-1953)
Nacimiento: Huelva, 29 de marzo de 1892
Profesión religiosa: San José del Valle, 8 de septiembre de 1911
Ordenación sacerdotal: Jaén, 18 de septiembre de 1920
Defunción: Córdoba, 24 de agosto de 1953
Nació el 29 de marzo de 1892 en Huelva. Desde pequeño había mostrado buen comportamiento e inclinación a los estudios.
En septiembre de 1906 lo llevan sus padres al colegio salesiano de la Santísima Trinidad de Sevilla. Fascinado por el ambiente que reina en el internado sevillano, decide comenzar el camino para ser salesiano. Al curso siguiente ingresa en el aspirantado de Écija, donde permaneció hasta 1910. Se traslada al noviciado de San José del Valle (1910-1911), que culmina con la profesión religiosa el 8 de septiembre de 1911, y a continuación cursa allí los estudios filosóficos.
Realiza su trienio docente y pastoral en las casas de Montilla y Málaga (1913-1916). Seguidamente marcha a Utrera (1916-1920), donde simultanea sus trabajos de educador salesiano con los estudios de teología. Es consagrado sacerdote el 18 de septiembre de 1920 en Jaén.
Estrena su ministerio sacerdotal en Arcos de la Frontera (1920-1922) y Montilla (1922-1926) como catequista y, en esta última, encargado del internado.
Tras una estancia breve en Carmona (1926-1927), es destinado a Écija (1927-1931), el primer año como catequista y después como director. Durante los años difíciles de la república y la Guerra Civil, los pasa en Cádiz como director (1931-1939). Pasó después a ser director de Las Palmas de Gran Canaria (1939-1942), donde destacó su preocupación por los antiguos alumnos y el Centro Don Bosco.
De nuevo vuelve a Sevilla-Trinidad (1942-1945) como administrador. En 1945 es destinado a Algeciras como párroco del Carmen. Aquí fue sorprendido por una terrible congestión, que lo dejó limitado para el trabajo apostólico.
En 1947, muy deteriorado de salud, es destinado de nuevo a Córdoba, donde su salud fue empeorando hasta fallecer el 24 de agosto de 1953.
Fue un salesiano de carácter abierto y sociable, de piedad sentida, muy humana y atrayente, sencilla y natural. Obediente, convencido de la eficacia y el valor de la educación.